25.8.09

Una identidad con documentos



Ayer, una dirigente trans obtuvo su DNI después de más de diez años de reclamos judiciales. Se trata del primer paso hacia la sanción de una ley que permita hacer la modificación sin necesidad de recurrir a la Justicia.

Sociedad - Página/12, 25 de agosto de 2009.- “Siempre fui lo que soy. Ahora, mi documento refleja mi identidad.” Las palabras de Marcela Romero, presidenta de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgénero de Argentina (Attta), resumen los 10 años que esperó para que el Juzgado de Familia Nº 3 de San Martín reconociera su derecho a modificar su nombre y sexo en el DNI y que se hizo realidad ayer, cuando en el Registro Nacional de las Personas se le entregó su nuevo documento. Sin embargo, para conseguir la orden judicial tuvo que pasar por “indignas” instancias de revisación médica, psicológica y psiquiátrica. Y en la espera, continuar sintiendo la discriminación por no ser llamada “con el nombre con el que construí mi identidad femenina”, aseguró. La reivindicación lograda es el primer paso hacia la sanción de una ley de Identidad de Género, a partir de un proyecto presentado por la asociación junto a la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (Falgbt).

Marcela logró a los 45 años que los registros oficiales reconocieran su identidad sexual. Según ella, desde pequeña ése siempre fue su “nombre social”. A los 14 años abandonó la escuela porque la obligaban a mostrarse masculina, y entre sus compañeros la violencia verbal terminaba en violencia física. Nueve años más tarde, decidió viajar a Chile para realizarse la operación de cambio de sexo, pero para los registros oficiales de la Argentina continuaba siendo varón.

Pero desde ayer Romero es una de las diez personas en el país que consiguió un fallo judicial favorable frente al pedido de “rectificación de partida de nacimiento”, que habilita los cambios en el DNI. A pesar del fallo favorable, la militante trans aseguró que por la cantidad de años sin sentencia sobre su caso, esperaba que “llegue a ser apelado ante la Corte Suprema para que a partir de la jurisprudencia existente se reconozca nuestro derecho. Somos las olvidadas de la democracia, en un Estado de derecho no se reconoce el nuestro a la identidad”.

Es que como presidenta de Attta, Marcela escucha cada día diferentes denuncias sobre discriminación laboral o sobre la humillación de asistir a un hospital y ser “llamada por el nombre que te ponen en el documento y no con el que construiste tu identidad femenina”.

“Conseguir un documento que respeta la identidad significa mejorar nuestra calidad de vida. Por ejemplo, desde la inserción laboral. Es habitual que los empleadores decidan dar un empleo a personas de nuestra comunidad y luego se retracten. No saben cómo manejarse con una persona trans. Hay casos de compañeras a las que las aislaron para que nadie las vea. Pero el empleador tiene que analizar cómo se trabaja, no la no condición de género”, graficó Romero, integrante del Consejo Asesor del Inadi.

Hoy, las personas que quieren poner en igualdad los registros oficiales con su identidad sexual necesitan de un permiso judicial, a partir del cual deben comenzar “un proceso burocrático en el que se pasa por revisaciones médicas, psicológicas, psiquiátricas, que no es digno y no se corresponde con el pedido de que se nos reconozca la identidad”, sentenció Marcela.

Con el objetivo de poner fin a la judicialización de la elección de género, la Attta y el Falgbt impulsan un proyecto de ley de Identidad de Género. El proyecto ingresó a la Cámara de Diputados desde el bloque socialista y ya cuenta con las firmas de todos los bloques a excepción del PRO, mientras espera ser tratado en la Comisión de Legislación General. También el Inadi presentó un proyecto similar al Ministerio de Justicia para que ingrese a la cámara como proyecto del Ejecutivo. Las iniciativas tienen como objetivo principal eliminar la instancia judicial y las pericias médicas para el cambio de identidad de género en el documento.


Informe: Nahuel Lag


http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-130564-2009-08-25.html

21.8.09

Cada abogado con su apelación

Sociedad - Página/12, 21 de agosto de 2009.- El fiscal, los defensores y las querellas ya anunciaron que apelarán el fallo. Aquí, sus argumentos:

Patricio Poplavsky, padre y abogado representante de una de las cuatro querellas, explicó que “la absolución de Callejeros fue una inesperada sorpresa porque los videos, audios y declaraciones de testigos que figuran en el expediente eran prueba abundante y contundente de que tenían conocimiento previo de que el lugar se podía incendiar”. Si bien no habrá objeciones por parte de esta querella a las condenas de Omar Chabán, el subcomisario Carlos Díaz y Diego Argañaraz, pedirá que se tomen en cuenta los testimonios de la representante de la banda que “aseguraba que las decisiones eran tomadas en conjunto”.

El abogado del manager, Alejandro Bois, consideró que “se lo puso en un rol de organizador al que nadie se refirió durante el juicio y cuando el dominio del lugar y de los hechos era de Chabán. Nunca nadie de la banda ni él percibieron una situación riesgosa en Cromañón. Espero que se revierta el fallo en Casación sin la presión de la sociedad”.

Martín Gutiérrez, representante de Callejeros, rechazó la idea de que fue una “estrategia” separar las defensas de la banda y el manager. Y aseguró que apelará la indemnización civil que en parte debe pagar el grupo porque “si no es responsable del delito penal no puede serlo del civil”.

La réplica de los querellantes se centrará en dar marcha atrás a la absolución que obtuvo Callejeros –a excepción de la querella encabezada por María del Carmen Verdú, que no acusó a la banda– y el funcionario Gustavo Torres, mientras que esperarán el cambio de calificación y una mayor pena para las dos funcionarias condenadas. “La responsabilidad de los funcionarios públicos es superior a la de los gerenciadores. Que Chabán vendiera más entradas o ahorrara en los materiales era esperable. El Estado debe garantizar el límite del ánimo de lucro”, sentenció Verdú.

Del lado de los defensores, Marcelo Fainberg, abogado de Fabiana Fiszbin y Ana Fernández, se manifestó en desacuerdo con el fallo porque “el tribunal tomó en cuenta pruebas arbitrariamente” y aseguró que apelará el cumplimiento efectivo de la pena de dos años, ya que “los condenas menores de tres años no son privativas de libertad” y sus representadas “no tienen antecedentes penales”.

El defensor de Chabán, Pedro D’Attoli, aseguró que va a “esperar a tener el fallo para estudiarlo, pero vamos a recurrir a Casación porque no compartimos la calificación de ‘doloso’. Consideramos que para este caso entraría la categoría de ‘culposo’. Por tanto, de no darse la absolución, pediremos una reducción de la condena”. En cuanto al hombre de confianza de Chabán, Raúl Villarreal, el abogado Alvino Steffanuolo advirtió que apelará la sentencia de “partícipe secundario de cohecho” por considerar que las pruebas tienen “poco mérito”.


Informe: Nahuel Lag


http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-130360-2009-08-21.html

19.8.09

Flores y velas a la espera del fallo


Hubo reclamos de justicia, rostros que contenían el llanto, nervios por lo que pasará. A las 15 de hoy, el tribunal leerá la sentencia: estarán presentes Chabán y la mayoría de los acusados, incluidos los miembros de Callejeros.


Sociedad - Página/12, 19 de agosto de 2009.- Un día antes del fallo de la Justicia por la causa Cromañón, los familiares, sobrevivientes y amigos de los 194 muertos del incendio de aquel 30 de diciembre de 2004 realizaron una vigilia simbólica frente a Tribunales para pedir “justicia y castigo a los culpables”. Desde las 18, los familiares comenzaron a llegar a la plaza Lavalle, frente al Palacio de Justicia, para entregarse las últimas palabras de aliento antes de escuchar las condenas que el Tribunal Oral Criminal 24 dictará para los 15 imputados. En la vigilia, los familiares homenajearon a los jóvenes que dejaron su vida en aquel recital de Callejeros colocando 194 flores y la misma cantidad de velas que servirán para “iluminar a la Justicia para evitar la impunidad”, sentenció Nilda Gómez, madre de Mariano Benítez. “Justicia”, gritaron a coro todos los que esperan el fallo de hoy, desde hace cuatro años y medio.

Un abrazo y un beso que no dejaba explotar las caras contraídas eran la manera en que cada familiar, sobreviviente o amigo recibía a su par de tantas otras marchas y vigilias. “Hay que estar”, dijo una de esas compañeras para darle ánimo a Jorge, padre de Emiliano Gilbart. “Si el caso no hubiese tomado estado público, no se habría llegado a esta sentencia. Tengo los nudillos cansados de golpear puertas”, resumió Jorge por la lucha de todos los familiares.

Con las personas llegaban los carteles, las banderas, las pancartas y los panfletos, todos pidiendo justicia, todos denunciado la falta de otros responsables, todos recordando a los fanáticos de la banda que hoy se sentará en el banquillo para escuchar cómo seguirán sus días.

Las condenas y el extenso fallo, del que sólo se leerá la parte resolutoria y luego un resumen, son una incógnita, y los padres saben que es sólo el comienzo de una cadena larga de pasos jurídicos. “Nadie se va a ir de tribunales preso mañana (por hoy). Hay que controlar la ansiedad porque éste es el primer paso de un caso que posiblemente termine con una decisión de la Corte Suprema”, explicó Miguel Barbalace, que estudiaba abogacía cuando su hija Gisela escuchaba los discos de Callejeros y hoy estará como querellante en el grupo de padres que representa María del Carmen Verdú. “La vida de nuestros hijos fue arrancada en esta ciudad. Quizá, mañana (por hoy) empiece la lucha más dura para que Cromañón no sea otro caso impune”, aseguró Gómez.

Un cigarrillo y después otro, un café, un mate, un paquete de caramelos más que se abre, unos cuantos pares de piernas que no paran de temblar y de moverse, pero el viento frío que corre por Talcahuano nada tiene que ver. Son los nervios. Daniel, padre de Sergio Avendaño, está entre quienes no pueden dejar de moverse, pregunta qué hacer y se va a comprar harina para armar el engrudo con el que pegar los carteles que piden la cárcel para Omar Chabán, Callejeros y Aníbal Ibarra –sobreseído en la causa–: “Juntos a Marcos Paz”. Daniel mira todo con los ojos bien abiertos, no se quiere dormir o no puede, dice que ayer soñó con Chabán.

Mónica también va de un lado a otro y se nota por su chaleco blanco en el que lleva la foto de su hija, Marianela Rojas. Es que está vendiendo una rifa para poder pagar los micros que a partir de las 9 buscarán a los familiares y amigos que vendrán desde La Matanza a esperar el fallo detrás del vallado policial, sobre la entrada de la calle Lavalle. “La lucha de los padres siempre fue a pulmón. Y va a seguir, hasta que haya seguridad para todos los jóvenes. Si no la muerte de mi hija habrá sido en vano”, advirtió la mujer del chaleco blanco.

Ariel también tiene “una mezcla de sentimientos”, dijo, apoyado en el bastón que carga sus 80 años y la pérdida de su nieto. El sol ya se fue por detrás del edificio de Tribunales que los familiares esperaban “iluminar” para la sentencia. Las que iluminan son las cámaras, los familiares se acomodan frente al cartel con el lema “194 víctimas masacradas en Cromañón esperan justicia”. En ese momento, se escucha el primer grito a coro de las madres: “Paz no hay”, dicen para expresar que la pérdida de sus hijos no la repara ningún fallo.

Las banderas con los rostros de los jóvenes ya habían alcanzado el vallado policial ubicado en la gran puerta de entrada al palacio judicial, cuando los familiares formaron una fila esperando escuchar el nombre de la persona que perdieron en Cromañón y pasaban a dejar una flor y encender una vela por cada uno de ellos. “Justicia” fue el grito a coro que se escuchó 194 veces. A las 22 se cerró la vigilia. Las 194 velas seguirán ardiendo.


Informe: Nahuel Lag


http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-130241-2009-08-19.html

17.8.09

Vigilia en Tribunales


Mañana habrá una vigilia frente al Palacio de Tribunales. El miércoles estarán allí otra vez desde temprano. Habrá homenajes y una radio abierta. Tras el fallo, una marcha hasta Once.

El País - Página/12, 17 de agosto de 2009.-Madres, padres, sobrevivientes y amigos de las víctimas de Cromañón realizarán una vigilia desde las 18 hasta la medianoche de mañana frente al Palacio de Tribunales. Habrá una flor por cada uno de los 194 muertos y una vela por cada par de zapatillas que dejó de andar las calles aquel 30 de diciembre, con el objetivo de “iluminar la verdad para impedir la impunidad”. Por la mañana del miércoles, las fotos, zapatillas y carteles decorarán las vallas policiales y una radio abierta recordará el pedido de justicia. Con la sentencia dictada, los familiares comenzarán desde allí una nueva marcha hacia el santuario ubicado a metros de la disco.

“Las vigilias caracterizan la manera en que los padres, madres, sobrevivientes y amigos esperamos cada decisión judicial y política sobre Cromañón y la sentencia del miércoles es un hito en la historia de esta lucha desigual contra los diversos poderes involucrados en la causa”, indicó Nilda Gómez, madre de Mariano Benítez. Y es por la lucha y el pedido de justicia que “tiene que haber una condena ejemplificadora para que nadie tenga que vivir lo que nosotros. Parte de uno se fue con los chicos esa noche”, señaló Marisa Gómez, madre de Gustavo Marchiano.

Convocado por la Articulación de Familiares, Sobrevivientes y Amigos de la Masacre de Cromañón –colectivo que reúne a las organizaciones de padres y sobrevivientes– el acto comenzará a las 18 sobre la calle Talcahuano, con la bandera que carga los rostros de las víctimas mirando hacia el edificio de Tribunales como escenario. Las velas y flores serán la ofrenda a la esperanza de justicia que marcha tras marcha gastó las zapatillas de quienes perdieron a un hijo, un amigo o un compañero de recitales.

Marcelo Santillán, músico y sobreviviente de Cromañón, cantará “Basta Ya”, un tema que ya se convirtió en himno de las vigilias y que recopila la voz de los familiares en estos cuatro años y medio de lucha. La música había convocado a Santillán aquel 30 de diciembre de 2004 a Cromañón para oír a Callejeros hasta que todo comenzó a arder. “Con mi presencia quiero darle valor a este juicio. El valor que necesita en un país que tiene problemas para recordar los hechos trágicos y en donde tiene que pasar una desgracia para comenzar a pensar en ellos”, aseguró.

Las velas seguirán ardiendo luego de que se reciten los nombres de los 194 jóvenes, los 11 padres y madres que fallecieron en los años siguientes a la tragedia y los sobrevivientes, pero el acto tendrá su fin alrededor de las 22 “porque muchos de los padres son abogados en la causa y los necesitamos concentrados, al pie del cañón, escuchando la sentencia”, explicó Nilda.

Al día siguiente, cerca de las 9, horas antes del fallo, una nueva convocatoria se concentrará sobre la entrada de Lavalle para colgar cientos de pares de zapatillas, fotos y carteles sobre el vallado policial que separará a los familiares que entren a escuchar la sentencia, de los amigos que se quedarán sobre la calle pidiendo “castigo a los culpables” a través de una radio abierta.

“Esperamos que realmente se haga justicia, para que puedan descansar en paz nuestros hijos. A nosotros nadie nos va a quitar el dolor, pero podremos sentir que se hace justicia por ellos y por los que vendrán. Sin justicia no cambia nada, los boliches siguen siendo lugares peligrosos, como tantos otros en los que no se protege a la juventud”, sentenció Marisa.

Más allá de la decisión final de los jueces, los integrantes de la articulación saben que la lucha no termina porque alguna de las dos partes llevará el caso a la instancia del Tribunal de Casación y por lo que los pedidos de justicia y las marchas continuarán en pie.

“Vamos a seguir pidiendo justicia porque no perdemos las esperanzas de que se condene a los responsables que fueron sobreseídos. Cromañón no tiene que ser un adjetivo calificativo para los hechos trágicos sino que tiene que servir para que las cosas vayan cambiando y el Estado cumpla su rol”, advirtió la madre de Mariano Benítez.

Por eso, una vez pronunciada la última palabra del tribunal, la primera acción del colectivo de padres y sobrevivientes será recoger los símbolos que sobre los vallados representaron la presencia de sus hijos y llevarlos en una marcha hasta el santuario ubicado a metros de la disco de Omar Chabán. “Es el lugar donde comenzó nuestro derrotero, donde nuestro hijos murieron por falta de atención y prevención. Pero también es un lugar santo en el que nos reunimos con los que allí quedaron. El único lugar donde no nos sentimos diferentes.”


Informe: Nahuel Lag


http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/1-41875-2009-08-17.html



Una mudanza para desentenderse


Cuatro meses después de una intimación judicial, el gobierno porteño trasladará al Movimiento Afro al Centro Cultural Plaza Defensa. Pero allí funcionan numerosas actividades que quedarían dejadas de lado. El gobierno se desentiende de los conflictos que genera.

Sociedad - Página/12, 17 de agosto de 2009.- Desde diciembre de 2008, sobre el Movimiento Afrocultural pendía la amenaza de desalojo y el riesgo cierto de quedar en la calle. Un fallo de la Justicia porteña, hace cuatro meses, dispuso una medida cautelar que ordenaba al Ministerio de Cultura de la ciudad dar un espacio al MA acorde a “la labor cultural que desarrollan”. Con demora, cuatro meses después, la cartera dirigida por Hernán Lombardi resolvió crear el Programa Afrocultural en cogestión con la asociación y ubicar al MA en el edificio Centro Cultural Plaza Defensa del barrio de San Telmo, perteneciente a la órbita del ministerio. Ante esta situación, los trabajadores, artistas y vecinos que dan vida al centro temen por la falta de espacio para sus actividades y consideran la medida “injusta e innecesaria, ya que la instalación de un programa nunca debería anular otro”.

“El proyecto con el Movimiento Afrocultural es el de hacer un gran centro sobre cultura afroamericana en el Plaza Defensa. Hay que ver cómo se van a armonizar con las actividades preexistentes, pero van a estar garantizadas. Si no hubiera lugar en Plaza Defensa se realizará en otros espacios como la Casa de la Cultura, que está a cinco cuadras”, aseguró Lombardi en diálogo con Página/12 y adelantó que “la mudanza” comenzaría esta semana.

“¿Es necesario?”, se preguntó el coordinador del centro cultural porteño, Fernando Martín, antes de argumentar que “el ministro –por Lombardi– tiene la responsabilidad de preservar los espacios culturales y lo que hace es reasignar un lugar que brinda actividades públicas y gratuitas de las que participan vecinos, artistas y trabajadores. Así, no resuelve un problema sino que genera otro”.

La necesidad de obtener un nuevo espacio donde albergar “el museo de la tortura sufrida por los negros”, la biblioteca, la juegoteca, y las actividades gratuitas de capoeira y candombe que mantienen vivo al llamado “último quilombo urbano de Buenos Aires” se hizo carne cuando en diciembre pasado una orden de desalojo obligó al Movimiento a pensar en dejar el predio ubicado en Herrera 313 que antes de 2000 ocupaba la empresa Solci S A y habían puesto en condiciones para realizar sus actividades.

Para entonces un acuerdo como el propuesto en la resolución 1803 era impensable, ya que el Gobierno porteño no respondía a los reclamos de reubicación del Afrocultural. De hecho, el bloque del PRO se opuso a un proyecto presentado por Diana Maffia en la Legislatura porteña para que se le cedan al movimiento uno de los 10 edificios en desuso que los mismos integrantes de la asociación habían relevado a pie o en bici.

En abril, el conflicto llegó al punto en el que el juez en lo Civil Juan Lima ordenó a los ministros de Desarrollo Económico y de Cultura a conseguir un inmueble “al sur de la ciudad” que “se adecue a las características de la labor cultural” para “garantizar los derechos aparentemente comprometidos”, entre los que la deuda habitacional continúa pendiente (ver aparte).

Vencido el plazo de la Justicia, la respuesta de Cultura llegó con la resolución, a la que desde el centro cultural de San Telmo consideran “un avasallamiento contra el espacio y contra las actividades que allí desarrollan”, dijo Martín. En el lugar ya se realizan muchas actividades. Cada año que se organizan espectáculos a la gorra se juntan centenares de artistas; también se reúnen multitudes de vecinos (unos 60 mil visitan anualmente jornadas de debate y muestras plásticas, fotográficas y de cine). De los doce trabajadores del centro cultural sólo uno pertenece a la planta del ministerio, lo que aseguraría en un solo caso el mantenimiento del puesto de trabajo aunque el espacio pase a ser cogestionado por la asociación. Según Lombardi, el puesto de trabajo se les mantendría a todos.

La posibilidad que maneja el ministro de “armonizar” las actividades son difíciles de llevar a cabo ya que los integrantes del Movimiento Afro aseguran que el trabajo social y cultural de integración es de 24 horas.

“El Estado nos otorga este espacio porque agotamos todas las posibilidades y llegamos a la medida cautelar. Venimos resistiendo muchos años de postergación. No tenemos intención de perjudicar a los trabajadores del Plaza Defensa, pero es el único espacio que conseguimos para preservar nuestra cultura y sería un genocidio cultural no poder continuar”, resumió Diego Bonga, representante del movimiento afro.


Informe: Nahuel Lag


http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-130108-2009-08-17.html