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18.11.10

"Cineclubs itinerantes": la vuelta de las películas al barrio.-

Alondras para Espejos y La Luciérnaga son dos de los grupos que se cargan el proyector al hombro e invitan a los vecinos a pasar un buen rato y ver un buen film. En una plaza, una casa o un centro cultural del conurbano, los emprendedores pasan audiovisuales de cualquier género, debate mediante, con la idea de salir de la lógica comercial de las grandes cadenas.


Por Nahuel Lag
Fotografía gentileza de Alondras…

Buenos Aires, noviembre 18 (Agencia NAN-2010).- Elementos en la escena: un proyector y una casa prestada, un centro cultural que abre sus puertas o una plaza. Protagonistas: un grupo de cinéfilos que sueña con recuperar el cine de barrio -frente a la concentración de las grandes cadenas- y grupos de vecinos que, videos mediante, recuperan el valor del debate y la participación. Esos son algunos de los componentes necesarios para las películas que ponen a rodar los fines de semana, al sur del conurbano bonaerense y con entrada gratuita, los cineclubs La Luciérnaga y Alondras para Espejos. Sinopsis: “El cine no como mero pasa tiempo, sino como una herramienta para preguntar y, sobre todo, para preguntarse primero '¿Quién soy?' y revalorar después el '¿Quiénes somos?'”, captura Guillermo Gugliotti, fundador de Alondras para Espejos en diálogo con Agencia NAN.

La puerta de la casa de Guillermo estaba abierta. Era su cumpleaños, pero esperaba a alguien más que a sus familiares. El proyecto de Alondras para Espejos necesitaba un primer espacio de proyecciones. Llegaron dos vecinos-espectadores: “Se quedaron para ver la peli y hasta para la torta”, recuerda el cumpleañero. Fueron los primeros seis meses en los que era difícil convocar a los vecinos y por timidez no pasaban el umbral de la vivienda-sala, una vieja casa chorizo con una habitación acondicionada especialmente por el proyeccionista. A principio de 2010, el Centro Cultural El Derrumblé (Eugenia de Burzaco 716, Burzaco) abrió las puertas a estos ciclos de cines, los vecinos comenzaron a perder la timidez y el grupo de Alondras incorporó nuevas integrantes.

En la Federación de Entidades de Remedios de Escalada (FERE), desde 2006, los integrantes de La Luciérnaga encontraron un lugar donde apuntalar el deseo de recuperar el cine de barrio. El proyector primero fue prestado, después llegaron las peñas y los festivales para recaudar los pesos necesarios. Las cinco luciérnagas y el único integrante masculino del grupo practican otras ramas del arte, pero todos son cinéfilos. “Entre todos nos reunimos, organizamos, decidimos las películas para proyectar y convocamos a los vecinos. No nos cerramos a ningún género en particular, por eso, la idea es que los vecinos sean los que comienzan a proponer la cartelera”, explica Manuela García, la más novata del grupo.

La participación de los vecinos es variable y la autogestión no permite hacerle frente del todo a la publicidad de las producciones extranjeras que invaden las cadenas de cine comercial, pero los cineclubs, cuando llega el calorcito y comienzan a moverse con el proyector al hombro, tienen una ventaja: “Si la gente no viene al cine, nosotros vamos a la gente”, resalta Manuela sobre las proyecciones que llegaron a las plazas de Remedios de Escalda, Lomas de Zamora, Burzaco y otras tantas del conurbano, además de hacer pie en la Ciudad de Buenos Aires. “El proyector de La Luciérnaga es el proyector del pueblo: donde nos invitan, allá vamos”.

“Sacar el cine a la calle es mágico. Las vecinas se acercan con las sillas de la cocina, otros vecinos con reposeras playeras o con mantitas de picnic. El cine al aire libre tiene otro sabor. Ojalá hiciera calor todo el año”, sostiene Gugliotti, que los tres primeros sábados de diciembre llevará a Alondras… otra vez a la plaza de Burzaco con el ciclo ¡Que Viva La Música!, que se completará con talleres de danza y bandas en vivo. Todo gratuito.

Que los vecinos vean una película en reposera tiene que ver con el objetivo de los dos cineclubs, integrantes de la Red de Espacios Culturales (REC). “Volver al cine el barrio significa que la gente se encuentre con su vecinos, con sus amigos, que diga: ‘¡Che, a vos te conozco del barrio!´. Rescatar el lugar de encuentro que no existe en los cines de los shoppings”, figura Manuela que hace zoom en lo comunitario.

El reencuentro, la comunión entre los vecinos y la lógica del cine de barrio, según el fundador de Alondras…, tiene “como objetivo: cambiar la mirada” respecto del cine, mayormente made in Hollywood, que se exhibe en las cadenas de cine comercial que “transmite otras realidades y otros valores que, por lo menos nosotros, no compartimos”, apunta Guillermo. “Nos interesa el cine como un gran espejo donde reconocernos: nuestros amores, nuestros errores, nuestras pasiones, nuestras luchas, nuestros miedos, nuestra memoria, nuestra cotidianeidad, en una palabra nuestra identidad. Y ese es el cine que buscamos y queremos difundir, o más bien compartir”, señala el referente del alondraje.

Para alcanzar ese horizonte, la reflexión después de cada película es la clave común en Burzaco y Remedios de Escalada. “La palabra debate inhibe un poco a la gente, pero siempre tratamos de generar un ida y vuelta entre los vecinos del barrio para que puedan expresarse, para que la palabra sea un canal y al que no está acostumbrado a participar política o culturalmente que le vaya picando un poquito el bicho”, comenta la luciérnaga.

Hay otras lógicas que también se buscan romper. En Escalada, de a poco empieza a tomar forma una Videoteca Popular que busca ser un videoclub, pero con alquiler gratuito y videoteca de cine independiente, ése que no encuentra difusión en el engranaje comercial. En Burzaco, el proyecto avanza desde la web del cineclub que en su espacio AyE invita a comerciantes y vecinos a publicitar para “cambiar el modo de pensar la relación en el barrio entre los cultural y lo comercial, con el fin de generar espacios culturales gratuitos para todos”, explica Guillermo.

Mientras cada barrio con su cineclub recorre su diéresis. Las organizaciones decidieron enlazar esfuerzos y cumplir “el sueño de participar en actividades juntos, con la idea de que se multiplica el trabajo para alcanzar el objetivo de llegar a la gente y sacarla del aletargamiento de estar frente a la televisión”, asegura Manuela respecto de la Muestra de Organizaciones Comunitarias y Culturales Autogestionadas, que el 5 de diciembre tendrá su tercer encuentro en Claypole.

Proyectar, convocar, crear nuevos espacios, llevar el cineclub a las organizaciones compañeras de ruta en todo el conurbano. Alondras… tiene una consiga para todo esa energía: “¡Nunca Pares!”. “Es casi un grito de guerra. Una eufórica invitación a resistir para todos aquellos que hacen del arte una herramienta para cambiar la realidad impuesta”, dice el cinéfilo que llevó el cine de su casa a la plaza.

Sitio de Alondras: http://www.alondrasparaespejos.com.ar/
Web de La Luciérnaga: http://www.grupolaluciernaga.com.ar/

20.10.10

Ningún pibe nace para chorro: una muestra itinerante para romper el discurso hegemónico.-

Con el arte como herramienta y la creación colectiva como disparador, pibes del conurbano bonaerense, Ciudad de Buenos Aires y Río Negro llevan adelante una exposición de fotografía, videos, instalaciones y teatro, que hoy termina su paso por el Centro Cultural Borges para celebrar el sábado en Mu.Punto de Encuentro. “El arte no tiene filtro. Se puede decir lo que se quiera sin preocupación de cómo lo va recibir el otro. Es lo que te pasa y lo sacás. Poner esas herramientas en manos de los pibes de sectores marginados y discriminados es muy valioso”, destaca una de las curadoras de la exhibición.

Por Nahuel Lag
Fotografía de LaVaca.org

Buenos Aires, 20 de octubre de 2010 (Agencia NAN).- El puntapié lo puso la realidad irresuelta en los barrios pobres de todo el país: los derechos como excepción y la discriminación y la violencia –-de bandas delictivas y de la Policía-- como constante. La alternativa la comenzaron a diseñar movimientos sociales, escuelas formales y de gestión social y LaVaca.org, con el arte como herramienta y la creación colectiva como disparador para romper con el mensaje hegemónico de los medios masivos. “Los vecinos del barrio al ver la obra de teatro que realizamos aprecian que alguien cuenta su realidad y no se ven discriminados como pasa en los medios de comunicación, que nunca van a mostrar el barrio sino es para señalar a todos como pibes chorros que consumen paco.” Juan Muñoz cursa tercer año en la Escuela Media N°8 de Virreyes y está seguro de lo que dice e interpreta en la obra de teatro que gira con la muestra itinerante Ningún Pibe Nace Para Chorro, que hoy deja el Centro Cultural Borges (CCB) para hacer fiesta el sábado en Mu.Punto de Ecuentro (Irigoyen 1440, Ciudad de Buenos Aires) y seguir por las escuelas donde niños, niñas y adolescentes filmen, canten y pinten una nueva realidad a la que les fue impuesta.

Un grupo de adolescentes de la Escuela de Gestión Social Creciendo Juntos y los chicos del colegio primario N°58 de Villa Corina, de las localidades bonaerenses de Moreno y Avellaneda, fueron los primeros en ponerle el cuerpo a la campaña Ningún Pibe Nace Para Chorro. La cámara hizo foco en la palma de la mano de Ludmila: “Libertad”. Jonathan y Nahuel resumían todo en con dos carteles: “Soy pibe”, “No chorro”. Las fotos son parte de la muestra itinerante junto a obras murales, cortometrajes, instalaciones y esculturas como la de “Jonathan Laguna”, un pibe cartonero hecho del material que le permite llevar unos pesos a su casa. La muestra se puso en marcha en la escuela de Villa Corina, hoy cerró su paso por el CCB y continuará su andar por el Movimiento Social Dignidad, en Cipolletti, Río Negro.

“A través del arte aprendimos a conocer a los chicos y dar cuenta de todo lo que tienen para expresar. Se puede hablar horas con ellos, pero a partir de los dibujos, los escritos, los poemas se expresan y vuelcan sus problemáticas: violencia, ‘abandono presente’ por parte de sus familias que no pueden contenerlos, falta de comunicación”, apuntó Carla Guille, educadora del Movimiento Social Dignidad. El movimiento se unió a la campaña después de debatir una nota sobre Luciano Arruga -–adolescente desaparecido en enero de 2009, después de rechazar un ofrecimiento de robar bajo el amparo de los oficiales del destacamento policial de Lomas del Mirador--. Esa realidad que une el barrio de La Matanza con los rionegrinos de Las 1200, Mapu y Don Bosco. Los chicos del Dignidad plasmaron su realidad de pibes reclutados por los narcotraficantes y en dos cortometrajes: “Pichón” y “Dos Meses”.

¿Por qué el eje de Ningún Pibe Nace para Chorro es el arte? “El arte no tiene filtro. Se puede decir lo que se quiera sin preocupación de cómo lo va recibir el otro. Es lo que te pasa y lo sacás. Poner esas herramientas en manos de los pibes de sectores marginados y discriminados es muy valioso. A veces, con pinceles y pintura se llega a lugares mucho más profundos que con días de charlas”, apuntó Sasa Guadalupe, actriz, cuentista, titiritera y “curadora” de la exposición.

Si el arte no tiene filtro los chicos y chicas que participan de la muestra tampoco lo tiene para utilizarlo. Samuel y Mauricio no dejan el lápiz y el libro, dicen que escriben cuando van al Dignidad, cuando van a la escuela, cuando están en su casa, cuando duermen no todavía. Escriben, corrigen, le leen a sus compañeros, tratan de buscar una rima para transformarlo al hip-hop. “¿Y Mustafá?”, preguntan por Mustafá Yoda, el cantante de hip-hop que se sumó al grupo de artistas que acompañan la muestra, que mientras siga girando permitirá leer las rimas de plumas como la de Samuel:

La sociedad discrimina y margina a los guachos de la esquina que se ganan la vidasobreviviendo del choreo que permite la policía. La gorra es una horma que forma (y deforma) a los pibes delincuentes que no saben lo que sienten. La yuta está caliente porque la dignidad estátambién presente (…)

La Policía también es una realidad en el barrio Virreyes, en la localidad bonaerense de San Fernando, y el gatillo fácil es uno de sus rostros. La obra de teatro que ponen en escena los estudiantes de tercer año de la Escuela Media N°8 en cada muestra pone en juego la violencia policial, el abandono familiar, el embarazo adolescente, problemas que no parecieran entrar en una solo guión. “Durante la obra interpretamos roles que la gente del barrio vive en carne propia. Por eso, para nosotros es una gran experiencia poder interpretar la obra, no sé si podremos concientizar, por ejemplo, a las chicas para que se cuiden, que no queden embarazadas sino tienen un novio, una casa, pero en el intento no perdemos nada. Actuar es mostrar la realidad del barrio”, aseguró María Salazar, que cursa tercer año en Virreyes. “Los chicos están marcados por lo que se les dice: `negritos´, `villeros´, `chorros´, pero al empezar a expresarse sienten que pueden ser escuchados y no están solos. Al principio, no creen que poder pero el arte tiene la fuerza de la expresión propia y es valorada por la gente”, resumió Juan, otro de los actores de Virreyes.

Villegas es otro de los barrios del conurbano donde la propuesta de campaña llegó para hacerse arte y la artista Veroka Velázquez sumo su experiencia en arte plástico. “Los niños tienen el instinto de dibujar, al igual que el habla son las primeras formas de expresión. Por eso, incentivar el dibujo significa recuperar la infancia en barrios donde a los ocho años los chicos y chicas ya viven como adultos --explicó Velásquez--. Los pibes tienen un mundo que nunca pudieron exteriorizar y no es que a ellos les cuestes expresarlo sino que a los adultos les cuesta escucharlos y lo justifican estigmatizándolos”.

*La muestra itinerante Ningún Pibe Nace para Chorro es el resultado del trabajo colectivo de: lacava.org, Movimiento Social Dignidad, Escuela de Gestión Social Creciendo Juntos, Asociación Civil Vecinos de Villa Corina por un futuro mejor, Escuela Media Nº8 de Virreyes, Escuela de Formación Profesional Nº 24 de Flores, Cooperativa de Trabajo Chilavert, Cooperativa de Trabajo Hotel Bauen, Veroka Velásquez, Mustafá Yoda, Daniela Andújar, Sasa Guadalupe, Hernán Cardinale, Julieta Colomer, Adriana Maidana y Laura Gómez.

10.9.10

El Feder: "el arte permite salir de los canales habituales y no esperar que las cosas pasen".-



El jóven de Burzaco es uno de los tantos artistas callejeros que deja su huella en las paredes del Conurbano para difundir su arte y dejar su mensaje. Con un par de aerosoles en su mochila y la compañía de Valentina B, Federico Martínez sale a pintar (intervenir) paredes y por sus trabajos ya fue convocado a participar de una muestra en el Palais de Glace y sus stencils se difunden en marcas comerciales. Más allá de eso, el artista sostiene que "es importante que el arte se difunda" para darle más relevancia a su obra completa.

Por Nahuel Lag
Fotografía de Ignacio Martínez Aquino


Buenos Aires, septiembre 10 (Agencia NAN-2010).- Por el tamaño de las orejas, que de poco le sirvieron para escuchar el reclamo mundial por la paz, podría asociarse al ex presidente norteamericano George Bush con Dumbo. Pero el grupo BsAs Stencil le puso las orejas del ratón más famoso de las películas infantiles y se burló: "Disney War". "¡Guau!", exclamó El Feder cuando vio el stencil sobre una de las tantas paredes porteñas en las que se reprodujo. "Ahí estaba: una técnica sencilla que puede ser utilizada por cualquiera, pero con una vuelta de tuerca. Me hizo un click, podía llevar a la calle diseños, ideas y dibujos", garabateó Federico Martínez Aquino, el joven diseñador detrás del A.K.A (Also Known As, o su pseudónimo, digamos) que desde su taller en Burzaco apuesta al arte autogestivo para "poder salir de los canales habituales, ser independiente y no esperar a que las cosas pasen”, pese a que no reniega de las posibilidades abiertas por las grandes marcas en post de "difundir el arte y poder vivir” de lo que más le gusta.

La obra más fresquita de El Feder lleva unos quince días dando color a la esquina de Pellegrini y Boedo, en el centro de Lomas de Zamora, en una pared cedida por un banco internacional. Como toda obra callejera, juega a ser una "muestra permanente". Sin embargo, con varias cuadras pateadas en busca de paredes que le permitan descargar sus latas de aerosol y pintura, el diseñador de de la zona sur se alegra: "Pasé hace unos días y está intacta, todavía".

El miedo del artista callejero no pasa tanto por si alguien interviene sobre la obra y la agrega nuevos sentidos, eso es positivo y hasta abre la posibilidad a un pequeño duelo de respuestas artísticas con la pared como canal. El problema es que "le escarchen una firma", explicó el artista. La firma está más relacionada al graffiti, hijo directo del hip-hop newyorkino, que consta en estampar un pseudónimo por todos lados, y respetando los códigos sólo se puede tapar con una "bomba", o sea, una firma más grande que lleva más trabajo, al menos, dos latas de distintos colores. Con las obras murales del stencil es más difícil tapar la obra, pero hay maneras y maneras de intervenirla.

Los códigos ahora están claros, pero para El Feder la historia empezó en 2003 con la visión del Bush orejudo. Entonces, inspirados por el diseño y por el nombre del grupo de artistas, El Feder junto a Valentina Buratti (Valentina B) formaron Burzaco Stencil, un binomio artístico que hasta 2007 los llevó a dar sus primeros pasos en el arte callejero a pura radiografía, cutter, ideas y aerosol, con la mayoría de edad recién cumplida. "La consigna era pintar por todos lados", recordó el artista. Ahí empezó a gestarse esto del "arte conurbano" que Federico asegura no es más que un juego de palabras para diferenciarse de la "elite de capital", pero tuvo sus características.

Las primeras pintadas en Burzaco no fueron a la noche escapando de la policía o buscando una pared entre tanto artista callejero que da vueltas por la capital, sino en los mediodías de siesta en esa localidad de Almirante Brown. Por esos días, las stencil estaban impregnados de la influencia que según El Feder lo movilizan y que también lo llevaron a realizar trabajos gráficos para Rastrillo Records: “Siempre hay referencias al universo punk y hardcore, desde pendejo descubrí esa música y es la que me mueve. El mensaje de
do it yourself, el hazlo tu mismo. No hay que esperar a nadie, las cosas las tenés que generar vos".

Fue en una siesta que con Valentina B salieron los cuatro cuerpos de los muchachos de Queens que se hacían llamar Ramones. Los dejaron, desafiantes, sobre una pared y los parafrasearon: “Today Burzaco, Tomorrow the world”. Los BurzacoStencil también se animaron a parafrasear a personajes de la cultura televisiva y fue replicada por latas ajenas y estampadas en remeras. "Había gente que me decía: 'Vi el stencil en tal lugar, ¿estuviste por ahí?' Y yo les decía que no. Eso estaba buenísimo era un reconocimiento. Pero también nos tocó ver que estampen remeras y las vendan en locales de La Bond Street sin nuestro permiso", recordó El Feder sobre los stencil de la cara de la señora Mirtha Legrand y su "Carajo, mierda" o la frase de Roberto Galán: "Hay que besarse más", ilustrada con las lenguas de un par de mujeres apunto de encontrarse.

Para entonces, el artista del conurbano ya había abandonado la carrera de psicología y se había pasado a diseño gráfico: “No la podía patear más, pasaba más tiempo pensando o recortando stencils que leyendo para psicología". También llegarían las muestras de BurzacoStencil en el Centro Cultural Recoleta (CCR) y la publicación de sus trabajos en los libros 1000 Stencil y Hasta la Victoria Stencil! La exposición en una galería y la consolidación de los artistas callejeros abrieron una pregunta existencial que aún hoy se mantiene en tensión: "Cuando nos invitaron al CCR pensábamos en participar o no. Por un lado éramos artistas callejeros y la calle era nuestro lugar, si pintábamos en una galería perdía la esencia. Pero en un punto pensamos que lo mejor que podía pasar era que nuestro arte se difunda".

El camino de El Feder siguió de forma independiente y alcanzó en 2008 a exponer también en el Palais de Glace junto a otros 72 artistas, que no pasaban el cuarto de siglo, en la muestra Ficus Repens (Enamorados del muro). También fue convocado para participar en campañas de marcas deportivas internacionales. Pero ni la introducción del arte callejero a las galerías ni la absorción a cargo del marketing alteran al joven de Burzaco: "Varias veces pensé que la disciplina había llegado a la cresta de la ola, que no había nada más que hacer. Veía el stencil en remeras de Levis marca y hasta en campañas publicitarias de Cartoon Network, y pensé que el stencil moría absorbido por el sistema, pero cada año más gente sale a pintar a las calles y se renueva, y me sorprende. Mientras que cuando aceptó participar en una campaña es para poder vivir de lo que me gusta hacer".

Lejos de alarmarse, El Feder disfruta que el stencil esté institucionalizado hasta en las calles y que la gente, ahora, sea capaz de ceder una pared para que se realice una pintada. Los tiempos de pintar con la cara tapada "para darle más relevancia a la obra que al artista" ya los dejó atrás porque ya no tiene sentido cuando se participa con un nombre y el arte de cada uno se difunde.

La obra del diseñador de Burzaco anda por estos días por los caminos productivos del CAOS. La palabra suele aparecer en los murales repletos de imágenes etéreas que repite el estilo de la cultura del video-clip: “Primero que la pared, el diseño que surge a partir de ojear revistas, de volantes que junto, imágenes de internet, cosas que me gustan y voy guardando.

Después, la idea es jugar con el stencil en una multiplicación de capas para ir generando nuevas significaciones, con las mismas matrices". Aunque la galería de El Feder es la calle no busca la aprobación de su obra ni interpelar al público con un mensaje directo: "lo dejo a criterio del transeúnte puede darle la misma significación que nosotros u otra". La pelea del joven ficus-stencil es contra la polución publicitaria: "si la gente tiene que bancarse un montón de publicidades por todos lados por qué no embellecer la ciudad con las imágenes".

Entre paredes, aerosoles en paredes, o eventualmente para campañas, el camino de El Feder es el autogestivo y entonces abre los horizontes a la serigrafía (para estampar remeras o crear stickers) y la producción de fanzines, esa técnica que permite reproducir a pura fotocopia: diseños, bocetos y todo delirio gráfico. Y porqué no una alternativa de vida: "el fanzine permite llevar tu obra a un formato más accesible sin la necesidad de venderla a 500 pesos".

Entonces, el do it yourself del punk es el espíritu que El Feder busca en lo autogestivo: "Es algo muy positivo porque te permite encontrar a gente que quiere expresarse y comparte los valores del hazlo tu mismo y lo hace porque quiere expresarse y no por un billete. La autogestión ya sea desde fanzines a estampar tus remeras, habla de generar y no quedarse dormido esperando. Poder salir de los canales habituales, ser independiente y no esperar que las cosas pasen”.

Sitio El Feder: http://www.elfeder.com.ar/
Sitio BurzacoStencil: http://www.burzacostencil.com.ar/

16.7.10

Grupo Mascaró: “Un proceso histórico siempre está acompañado de un movimiento cultural”.-

El documental Un alma cargada de futuro realza el costado cultural de la militancia de los setenta, particularmente la del PRT y el ERP, con la participación de figuras como Roberto Santoro, María Escudero, Raymundo Gleyzer, Haroldo Conti, Nicolás Casullo y Daniel Hopen. “Queríamos desmitificar la idea de que el ERP lo integraban Roberto Santucho y un par de locos más que tiraban tiros”, recalca Omar Neri.

Por Nahuel Lag
Fotografía gentileza de Guadalupe Lombardo

Buenos Aires, julio 16 (Agencia NAN-2010).-
Ninguno tenía experiencia en el trabajo audiovisual, pero compartían una idea: contar historias no reveladas desde un punto de vista de clase. También un primer objetivo: reconstruir la historia de los talleres de alfabetización realizados por militantes peronistas, basados en la experiencia cubana, en una barrio neuquino durante 1973. La carrera de periodismo en la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo y la influencia del Grupo de Cine Insurgente como equipo docente de la materia formación audiovisual hicieron el resto. En 2002, después de la crisis económica y social más fuerte que sufrió el país, nació el Grupo Mascaró Cine Americano. En 2003, la experiencia de alfabetización peronista llegó a las pantallas conUso mis manos uso mis ideas, que ganó el V Festival de Cine y Video de Derechos Humanos. Pero el futuro del grupo estaba escondido detrás del nombre. La historia del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), y en ella la militancia del autor de Mascaró, el cazador americano, Haroldo Conti, son el eje central de la filmografía del grupo. Tras repasar los distintos períodos del PRT y el ERP en la trilogía Gaviotas blindadas, en Un arma cargada de futuro se muestra la política cultural de la organización como herramienta para la revolución de la mano de militantes como Roberto Santoro, María Escudero, Raymundo Gleyzer, Conti, Nicolás Casullo o Daniel Hopen.

Cuando Mónica Simoncini y Omar Neri comenzaron a investigar la historia del PRT y el ERP se encontraron con “una historia no revelada”. Poco a poco, fueron acumulando 190 horas de filmación producto de 120 entrevistas a militantes del grupo guerrillero, que respaldaron con 22 horas de material de archivo. Todas las filmaciones permitieron reconstruir en tres períodos 1961-1973, 1973-1976, 1976-1980, la trilogía
Gaviotas blindadas y “desmitificar la idea de que el ERP lo integraban Roberto Santucho y un par de locos más que tiraban tiros sino que contenía cantidad de experiencias válidas para recuperar”, apuntó Neri.

Entre esas experiencias, estaban la del grupo literario Barrilete, creado por Santoro; el Cine de la Base, liderado por Gleyzer; y el Libre Teatro Libre, por Escudero. La política cultural del PRT-ERP, que no se manifestaba como estrategia política sino como conjunto de acciones de artistas que también eran militantes, se había disuelto entre tantas historias de lucha contra las dictaduras de turno.
Un arma… recupera los orígenes culturales de la organización armada, aquellos que encontraban a un grupo de intelectuales reunidos por Francisco René Santucho, hermano de Roberto, en la librería Dimensión, de Santiago del Estero. Allí se formaría el Frente Revolucionario Indoamericano y Popular (Frip) que en 1965 se uniría con Palabra Obrera para dar vida al PRT, guiado por las ideas de un poeta, médico y revolucionario: Ernesto “Che” Guevara.

-- ¿Influyó comenzar a trabajar en la investigación después de la crisis de 2001?
Mónica Simoncini: -- Se facilitó conseguir los testimonios, porque era un momento de apertura en el que parecía que se lograría un cambio, y se comenzaron a recuperar los relatos de militancia. Nos encontramos con muchas militantes del ERP y el PRT que nos decían que nunca habían contado su experiencia y que a partir de los documentales se lo contaban por primera vez a sus hijos. Entre los jóvenes había una imagen muy distorsionada de la época y si se le preguntaba por la década del '70 sólo conocían a Montoneros. Nuestra primera intención fue la de producir videos para la formación en las organizaciones sociales profundizando en una manera de contar que evite caer en el golpe bajo y logré una mirada más positiva de la militancia. Los testimonios están editados para que sean los militantes los que tengan la oportunidad de narrar el espíritu de la época, el porqué de su lucha y por qué creían en que la organización podía llevar al cambio social, a la revolución.
Omar Neri: -- Por eso, en los documentales evitamos usar voces en off. La idea es que parezcan estar hechos en los '70, no por la estética sino por la forma de contar, con el sentimiento de aquél momento. Poner varias voces también tiene que ver con el decir de los militantes de que “eran uno solo". Luchaban por lo mismo y lo individual se disipaba.
M.S.: -- En el transcurso nos dimos cuenta que los documentales no tenían que estar dirigidos sólo a la formación de militantes o buscar un público culto sino que debían llegar a todo el público. Investigando nos encontramos con preguntas que ya se hacía Raymundo Gleyzer y los integrantes del Cine de la Base como el uso del humor. El humor como recurso para que la gente se sienta identificada, se ría, lo disfrute. Entonces, la base está en lo planteado por Raymundo: los trabajadores tienen que comprender las películas a partir de recursos como el humor, después pueden seguir agregándose metáforas y demás recursos.

-- ¿La política cultural es la herencia más importante del PRT-ERP?
M.S.: -- Un proceso histórico siempre está acompañado de un movimiento cultural porque es el espacio de libertad en los momentos más difíciles, un lugar de resistencia.

-- ¿Qué encontraron de particular en el movimiento cultural del PRT-ERP?
M.S.: -- Las experiencias del grupo literario y editorial Barrillete, el Cine de la Base y Libre Teatro Libre fueron experiencias muy enriquecedoras y poco conocidas. Por ejemplo, cuando comenzamos a investigar la historia de Haroldo Conti encontramos que él tenía una fuerte inserción en el PRT, pero sólo se lo conoce como escritor, y nos pareció importante dar a conocer su militancia. Así, también se habilita el debate del compromiso político de los intelectuales, una discusión que mantiene en la actualidad aunque con menos intensidad que en los '70 y de una forma más lavada.

-- A lo largo del documental, las posiciones de Santoro y Conti parecen diferenciarse un poco en cuanto a la relación de su arte y la denuncia política.
O.N.: -- Haroldo decía que no podía escribir una novela que movilice a las masas porque no quería hacer panfletos, pero sus posiciones tenían en común que ambos buscaban aportar a la revolución desde su trabajo artístico. Lo que intentamos mostrar en el documental es que todos los integrantes del movimiento cultural del PRT-ERP intentaban perderse como intelectuales. María Escudero lo había escrito en una carta a Haroldo: “Ya no somos intelectuales, somos laburantes cualesquiera”. No se sentían distintos por ser intelectuales, ese mote lo entendía en una lógica de categoría burguesa. Antes que su condición de artistas o pensadores estaba el proyecto de la revolución. El movimiento era lo más importante y la cultura una de las experiencias que lo acompañaba junto al Movimiento Nacional de Base, el Frente Antiimperialista por el Socialismo y la creación del Frente Antiimperialista de Trabajadores de la Cultura (Fatrac). Recuperar estas historias permite dar debate para pensar en la actualidad qué tipo de cine, teatro y literatura queremos.

-- Esa relación entre arte y militancia llevó a rupturas dentro de las disciplinas.
O.N.: -- En todas las artes se puso en cuestión el contenido y la forma. En el teatro se observa bien que la intención no era contar historias sacadas del pueblo sino que era el mismo pueblo el que debía narrarlas. Por eso la experiencia del grupo de Libre Teatro Libre de ir a los ingenios azucareros de Tucumán a intercambiar experiencias con los trabajadores (que concluiría en la última obra del grupo El fin del Camino, 1973). O el cine de Raymundo entregando la cámara a los obreros.
M.S.:-- En el cine había una corriente latinoamericana y mundial con el cine del tercer mundo. Hay cartas de Raymundo con compañeros chilenos que vivían el proceso de la Unidad Popular (partido que llevó a la presidencia a Salvador Allende). De hecho, el primer trabajo de Raymundo es La Tierra Quema en Brasil y después México, la revolución congelada. Libre Teatro Libre se forma al separarse de la carrera en la Universidad De Córdoba, por lo que rompen con la institucionalidad y eso se refleja en sus obras rompiendo con la convencional para llevar el teatro a sindicatos, barrios y organizaciones. Y el grupo literario Barrilete realizaba sus informes sobre la realidad política y social a través de poesías y dibujos que vendían en los kioscos. El último fue el Informe sobre Trelew (la masacre de militantes que intentaron escapar del penal de Rawson durante la dictadura de Agustín Lanusse).

-- ¿Qué ocurrió con el Fatrac?
O.N.: -- Cuando se da el golpe militar de 1976, el ERP casi no existía en Tucumán. Los mismos militares reconocían que ya habían sido exterminados los grupos guerrilleros. Sobre el final del documental se dice que la dictadura no estaba destinada sólo a la guerrilla sino al movimiento de masas del cual los artistas e intelectuales eran los voceros. Es así que la última obra de Libre Teatro Libre sólo puede realizar cinco funciones en Córdoba antes de que muchos de sus integrantes vayan al exilio. Y la editorial Barrillete fue cerrada en 1975 por la Triple A.

-- ¿El documental permite repensar el arte como herramienta de comunicación o estética?
O.N.: -- Ambas cosas van de la mano, hay que lograr que quien vea la película no sienta que está viendo un panfleto. Lo difícil es que el espectador actual no es el de los '70, tiene la influencia de Hollywood y la Tinellización de la realidad. La película tiene que llegar desde el humor, las emociones y el espectador debe llevarse algo que lo movilice. Para pensar los documentales usamos la figura del “espectador sentado” y el “espectador parado”. La intención es que el espectador no se limite a sentarse a ver la película sino que se vaya del cine parado frente a la realidad con la consciencia de que es posible cambiar el sistema y hay otras maneras de relacionarse.
M.S.: -- A pesar de que hay poco público organizado políticamente el cine es una herramienta de rápido impacto. Por eso, hay que desmitificar la tecnología y hacer el esfuerzo de realizar un buen trabajo. En el país hay miles de estudiantes de cine y sin embargo hay poca producción porque las universidades forman con el impedimento de la tecnología. Esa es nuestra ventaja de no habernos formado como cineastas.
O.N.: -- En nuestras proyecciones, nunca nadie nos criticó por una falla del sonido sino que nos felicitaron por la historia contada. Creo que la historia le va ganado a la tecnología.

-- ¿Creen que después del 2001 resurgió el espíritu del arte colectivo y de base?
M.S.: -- Con el surgimiento de muchos grupos de cine y contrainformación apareció otra vez la organización como esperanza. La primera película de Gaviotas… empieza con una cita de Rodolfo Walsh en la que indica que las clases dominantes nos hacen creer que no tenemos historia. Por eso creo que el objetivo del documental tiene que ser contar las luchas del presente, pero también recuperar la memoria de lucha para analizar los errores y a partir de allí recrear formas nuevas de pelea. Ese es nuestro compromiso. Y con tantas experiencias como la nuestra en cine, teatro y otros espacios, imagino que en algunos años los debates serán muchos más ricos.
O.N.: -- La actualidad del cine documental puede ejemplificarse con la formación de Documentalistas Argentinos (DOCA). Allí nos nucleamos 200 documentalistas, marxistas, peronistas, trotkistas, individualistas que trabajamos sobre distintos temas. Lo interesante es el debate, la pelea en común por ganar espacios de exhibición y dentro del INCAA. Pero estamos en un momento complejo porque las luchas no son tan efectivas como algunos años atrás. El enemigo no es tan claro y eso se refleja en los documentales donde se multiplican los informes, la denuncia y no se apunta al fondo de las cuestiones. El kirchnerismo es lo mejor que podemos obtener desde la burguesía, pero hay un paso más. Ojalá logremos hacer documental para generar consciencia crítica y profundizar el cambio.

* Un arma cargada de futuro se podrá ver mañana en el Espacio La Gomera, Quíquela Martín 1799, Ciudad de Buenos Aires.

16.6.10

Circo Social Sur: sobre cómo poner el cuerpo para emprender la transformación social.-

La agrupación nacida en la Villa 21-24 de Barracas trabaja hace 16 años con pibes y jóvenes que a través del arte intentan buscarle una salida a las dificultades cotidianas. Con ese impulso y el compromiso en el lomo de modificar las cosas de una forma colectiva y solidaria, el grupo continúa expandiendo sus brazos en otros barrios de la Ciudad de Buenos Aires y del Conurbano. Ya son casi 400 los chicos y chicas que participan en los talleres y las actividades que apuntan a la integración.

Por Nahuel Lag
Fotografía gentileza de Daniel Davobe

Buenos Aires, junio 16 (Agencia NAN-2010).- Todo empezó un día de 1996, cuando Mariana Rufolo y Pablo Holgado entraron con zancos, telas, aros y otros instrumentos circenses para instalarse en un galpón lindero al comedor Amor y Paz en la Villa 21-24 de Barracas y fundar Circo Social del Sur (CSS). La idea era que los chicos y chicas comiencen a acercarse para conocer el arte de transformar el cuerpo en una pirueta, pero con otra inquietud de fondo: que el circo sea arte pero también social. A 16 años de aquellos primeros pasos, sus fundadores cuentan orgullosos que ya no son “los referentes en el barrio, sino que ahora lo son los chicas y chicos que crecieron con la organización", por cuyos talleres pasan unos 400 jóvenes al año, calculó Holgado en diálogo con Agencia NAN. Desde sus inicios en la villa, el circo multiplicó sus espacios y comenzó una nueva etapa marcada por la búsqueda de la profesionalización de los jóvenes y la difusión de la pedagogía del circo social “para sembrar la semillita en todo el país”, resaltó Rufolo. Ahora, también la faceta artística tiene nuevos horizontes con la creación de la Red Iberoamericana para el Desarrollo del Arte Circense, justo cuando parece llegar el “sueño de la carpa propia”.

“¿Vos sos la hermana de Darío?”, le preguntó Mariana a Nadia como excusa para sumarla al galpón del circo que crecía al lado del comedor Amor y Paz. Nadia dijo que sí, que era la hermana de Darío Ayala --uno de los primeros chicos de la 21-24 en sumarse al espacio y emprender el camino que lo transformó en un profesional del trapecio-- y también que quería entrar al Taller de Iniciación. Entonces, dejó atrás la ausencia de amigos en el barrio, por la reticencia de sus padres a que juegue en las calles de la zona “por miedo”, y comenzó su historia de diez años con el circo.

“Aprender a andar en zancos es una tarea en la que la persona que acompaña sabe que el que está sobre los zancos depende de uno. Entonces ambos tienen que generar una relación de confianza. En los inicios, tiene un significado de regresión, de aprender a caminar de nuevo en una nueva relación con el resto de los chicos del barrio, creando una relación de confianza que rompe con la desconfianza entre las personas, que cuenta cada una con historias de vida difíciles”, analizó Rufolo recordando el sentir de las primeras “herramientas de transformación social” que el circo ofreció en la villa.

Para Nadia, ese aprender a andar en zancos significó conformar su primer grupo de amigos del barrio y sentir la contención de los profesores del galpón. Entonces, le dio para adelante y siguió con el trapecio y la acrobacia (“¿Qué hacés: vueltas carnero?”, le preguntaban quienes no conocían el arte circense) hasta que se encontró siendo la profesora de los talleres de iniciación. La organización amplió sus espacios de trabajo por otros barrios, y en estos días, está presente en el barrio porteño de Piedrabuena, donde trabaja con el galpón Piedrabuenarte; y en Ciudad Oculta, partido de La Matanza; donde trabajan con la organización Convivencia.

“Al principio prefería viajar dos horas para dar los talleres. Tenía miedo de que los chicos no me acepten porque era del barrio. Pero hace cuatro años me encontré con un grupo de 15 genios que, al principio, no me creían que era del barrio y ahora me ven y piensan que si yo llegué, ellos también pueden”, explicó Nadia en diálogo con esta agencia.

“El circo implica un armado colectivo y solidario que otras técnicas artísticas no tienen, son más individualistas. En circo, la suma de las partes no es igual al todo, sino que hay un extra en lo grupal; quizá en la música pase algo parecido. Además, se involucra el cuerpo, un lenguaje cercano a los jóvenes de sectores vulnerables, acostumbrados a ponerle el cuerpo a la vida, en su relación con su entorno, con la calle. No es como un chico en su departamento con una computadora”, resumió Rufolo algunos aspectos propios de la pedagogía circense.

Esa pedagogía creció junto a la organización y Holgado resalta que ahora “ya no somos los referentes del circo sino que lo son los chicos que crecieron con la organización”. Ese cambio, llevó al grupo a una nueva etapa: “Después de años de trabajar con niños, nos encontramos tratando con jóvenes que se dieron cuenta de que el circo es lo que quieren seguir haciendo en sus vidas. El desafío es desarrollar proyectos para acompañarlos. Hoy, la fuerza está puesta en los jóvenes, porque creemos que son el sector social más perjudicado, en una etapa de su vida en la que pocas cosas los atraen y tiene pocas alternativas”, sostuvo el cofundador.

Por eso, desde hace un año y medio, el CSS puso en marcha el Taller de Formación de Formadores y el Taller de Profesionalización. El primero, busca transmitir la pedagogía del circo social a los jóvenes de la organización “que deseen devolver en sus barrios todo lo que ellos recibieron”, apuntó Holgado, pero también trabajar con las iniciativas que replican la pedagogía en distintas partes del país. La Pampa, Rosario, Córdoba y el interior de la provincia de Buenos Aires ya son tierras fértiles donde germina la semilla del CSS.

Mientras, el Taller de Profesionalización se da cuatro veces por semana, durante varias horas y de local: en el primer piso de una antigua fábrica reciclada por la Comunidad Hipermediática Experimental Latinoamericana (Chela), que le otorgó un espacio a la organización en el edificio ubicado en Iguazú 451, del barrio de Parque Patricios. “Para los jóvenes, el circo es un desafío inagotable, siempre hay un nuevo desafío, un nuevo objetivo”, señaló Rufolo.

Los nuevos desafíos estuvieron frente a ellos cuando fueron invitados a presenciar el pre-estreno de
Quidam, la nuevo obra del Cirque du Soleil. El CSS es la organización elegida por la compañía de circo canadiense para respaldar su trabajo a partir del programa social Cirque du Monde. En ese marco, los jóvenes de la organización realizaron una obra mural junto al artista Omar Gasparini, que se mantiene en exposición y será sorteada a beneficio de la organización el 27 de junio, última función de Quidam. Hasta ese día, todos los que lleguen a la carpa del Cirque du Soleil podrán adquirir un cupón para llevarse la historia del circo a su casa.

Un presentador en zancos, el galpón de fondo; una chica sobre su trapecio, tres paredes encerrando a decenas de personas de rostros duros; un joven sonriente haciendo una vertical, dos jóvenes fumando y robando. La obra muestra esas imágenes y resume cómo el circo modificó sus vidas y el entorno del barrio: “La escuela del circo está dibujada y muestra cómo desde ese galpón chico pueden salir grandes artistas, que todavía siguen creciendo”, señaló Nadia. Y la artista y profesora avanzó sobre otra apreciación en cuanto al espacio que ocupa la representación del barrio en el mural: “Estamos nosotros como artistas y después el barrio. No significa negar nuestra historia, sino que para nosotros lo importante es ser artistas y que todo el barrio puede salir afuera de esas paredes en la que está encajonado y unirse, para dejar atrás esa otra realidad”.

El mural da una señal más de la vida futura de la organización: en el extremo izquierdo del mural se ve media carpa de circo. Es que después de 16 años de circo, con el aporte de una fundación norteamericana, el CSS podrá tener su propia carpa. Holgado aseguró que les permitirá cumplir otro sueño: “El de tener un centro de formación”. Además, avanzar de manera “metódica” en el trabajo artístico, que también estará nutrido por el intercambio con la Red Iberoamericana para el Desarrollo del Arte Circense, creada en abril de este año y compuesta por escuelas de arte social de Chile, Brasil, Perú, Colombia, Portugal y España.

A la espera de conseguir la cesión de un predio donde poder instalarla, Rufolo comenzó a soñar: “La carpa tiene una magia que no la tiene otro espacio (galpones o teatros, donde se desarrollan la mayoría de las actividades circenses en el país). El arte circense está íntimamente relacionado con la carpa. Para nosotros, significa revalorizar el circo en Argentina, porque el tradicional está perdiendo espacio por falta de una renovación estética. Es tarea de las nuevas generaciones recuperar el circo”.

13.5.10

MAL: un movimiento dedicado a “hacer el bien”.-

Con manifiesto bajo el brazo, cuartel general y nombre estruendoso, tres jóvenes planean una liberación. Pero sólo la sigla es de temer, porque el significado es Movimiento Artístico Latinoamericano. Y los fines son crear redes entre distintas expresiones, impulsar la difusión de otros malvados sueltos y poner al arte al alcance de todos, mediante muestras multidisciplinarias. La cuarta, que será a fin de mes, aguarda las propuestas de los obreros del arte de Latinoamérica.


Por Nahuel Lag
Fotografía gentileza de MAL

Buenos Aires, mayo 13 (Agencia NAN-2010).- "Qué es mal o qué es el bien. Pues, no hay ni bueno ni malo sino lo que uno se permite o reprime. El MAL tiene un nuevo significado de hoy en adelante: Movimiento Artístico Latinoamericano.” Éstas son las primeras líneas del manifiesto que intentó emular el “¡uníos!” de aquella proclama que cambió la historia, dirigido en este caso no a los proletarios del mundo, sino a los "obreros" del arte de América latina. Desde fines del año pasado, el Movimiento convocó a decenas de artistas y realizó tres muestras interdisciplinarias para "crear redes entre las artes", pintó Soledad Nieto, la dama del terceto impulsor del proyecto, caracterizado por la gratuidad, que permite que cualquier hijo de vecino se acerque a disfrutar de cómo el arte "interactúa de inmediato y moviliza los sentimientos, al ver una banda o apreciar una pintura", resaltó Matías Flocco, otro malvado. Agencia NAN se reunió con Nieto, Flocco y Andrés Bonvin, músico ideólogo del MAL, en su cuartel general, denominado La Molécula, estudio de grabación del porteño barrio de Villa Pueyrredón. Allí preparan un disco con las bandas que pasaron por las muestras, además de la cuarta convocatoria.

La idea del trío de artistas que une fuerzas por la difusión y el acceso al arte no viene de otro planeta sino de una historia cubierta por la capa de la creación. Bonvin escribe "más por hobby" pero recorre bares y restaurantes con disco homónimo, y tiene la cualidad de estirarse para alcanzar cada proyecto musical que se le cruza: Trío Torralvin, Trío Nos y Fruto Libre, que promete disco. Flocco tiene varias habilidades: pintar, interpretar varios instrumentos y hasta crearlos con su oficio de carpintero. Soledad es actriz, cantante y, sobre todo, artista plástica. Juntos le dan forma al MAL desde mediados de 2009, para que "funcione para los artistas como el cordón de Ariadna a Teseo y que, algún día, por las calles de Latinoamérica y, por qué no, del Mundo entero, se hable del bien que hace el MAL a la sociedad, brindando tanto merecido y necesario recreo como lo son la perfecta simpleza de unos versos", continúa el manifiesto. Antes de despertar sospechas y alerta entre los ciudadanos, Agencia NAN se encargó de descifrar las intenciones del MAL.

Movimiento

-- ¿Qué fue lo que lo impulsó a pensar en el movimiento?
Andrés Bonvin: -- Hay muchas personas haciendo arte, produciendo cultura. Pero hay quienes, sobre todo en la pintura y la literatura, están poco comprometidos con su obra, y se escucha decir que el arte en Buenos Aires está muriendo. Sin embargo, muchos artistas producen obras de calidad y no salen a mostrarse, cuando deberían hacerlo.

-- ¿Eso es por falta de espacios?
Matías Flocco: -- Muchos artistas tienen la fantasía de que en algún momento alguien los va a ir a buscar, y eso no ocurre. Tenés que moverte mucho para que algo suceda. No es tanto por la falta de espacios, sino de organización.
Soledad Nieto: -- Las bandas de música y la literatura tienen más o menos un circuito, pero la plástica es más elitista y es difícil salir a exponer. Al principio, el artista puede estar conectado con su obra y sentirse retribuido con eso, sin sentir la necesidad de salir a hacer lobby para conseguir que le expongan la obra en una galería. Lo interesante del MAL es que, al tratarse de encuentros multidisciplinarios, si una persona se acerca para escuchar a una banda también se va a encontrar con un cuadro, una escultura o una muestra de fotos. Pocas personas piensan: 'no tengo nada que hacer, me voy a ver una muestra'. Pero sí van a ver una banda.

Así el MAL abre una puerta a los artistas a los que les falta el último impulso para salir a mostrar sus creaciones, como ya lo hizo con decenas de personas que participaron de las tres primeras muestras, realizadas en noviembre y diciembre de 2009 y en marzo pasado en el Centro Cultural Belgrano Danzas Corporales. De esas tres primeras experiencias malvadas surgió un disco con las bandas participantes, aún en preparación en La Molécula (Vallejos 2434), que será la primera criatura del movimiento. Todos los encuentros tuvieron sus puertas abiertas sin contraprestación que impida la entrada, porque para los impulsores --a pesar de que quedan agotados por el trabajo de reunir a los artistas, difundir la actividad y ordenar las exposiciones a puro pulmón-- no se puede pensar en cobrar. "La gente necesita trabajar y ganar plata para comer. Después, si tiene tiempo y plata, sale a ver algún espectáculo o se compran un CD. Entonces, lo interesante está en crear un espacio en el que pueda disfrutar de todas las expresiones artísticas", apuntó Bonvin.

Así, se hace lugar para que todos vivan la experiencia del arte, mientras que para los artistas el MAL aporta a la "valorización de su obra a partir de la difusión". Al respecto, Nieto explicó: "El trabajo del artista se completa con la mirada del otro. Allí termina el ciclo de la obra. En la muestra es donde no sólo se ve el efecto de las cosas que uno intenta condensar en la obra a partir de la investigación sino también lo que el otro ve y lo que transmite". Es que "producir una obra y no sacarla a la luz es como tener un hijo y encadenarlo", graficó Bonvin.

Artístico

Hasta ahora, los encuentros fueron la invitación para los artistas que deseen empezar a sumarse, sin ningún tipo de condición. Pero la cuarta muestra, que tendrá lugar a fines de este mes y para la que ya está abierta la convocatoria a artistas locales y latinoamericanos, tendrá en "la colonización" el hilo común para inspirar trabajos de todas las disciplinas. "Con las ganas que teníamos de que los pintores expongan y de que los músicos toquen, las primeras dos exposiciones reunieron a un conjunto de artistas con estéticas distintas. A partir de ahora, la búsqueda será que el grupo muestre lo que hace para una exposición, es decir, que sea la muestra del movimiento", apuntó Flocco.

-- ¿Qué generará el trabajo entre artistas de distintas disciplinas?
M.F: -- En la relación de los trabajos entre los artistas se activan disparadores creativos. El ir interactuando la música con el video, con la plástica o la escritura va a dar una expresión completa, una estética del movimiento que irá variando sus formas y, sin duda, son procesos productivos muy ricos y de rápida reproducción.
S.N: -- Ayuda a la comunicación entre las disciplinas y a crear redes entre las artes, porque el lenguaje es el mismo. Me parece natural la unión de las artes y, en mi caso, tiene que ver con la búsqueda para enriquecer lo plástico a partir de la música, la literatura. Antes de iniciar una serie de pinturas podés comenzar investigando sobre un ensayo, una novela o un estilo musical para después pasarlo a la imagen.
A.B: -- La fusión de las artes enriquece. Un artista tiene que nutrirse de las demás disciplinas e intercambiar visiones del arte. Eso mejora tu obra, permite llamar a todos los sentidos.

Latinoamericano

Desde el blogspot del MAL (http://www.maltino.blogspot.com/
) ya está abierta la convocatoria para los artistas latinoamericanos que pasen por Buenos Aires y decidan unirse a la muestra o que se quieran llevar el movimiento hacia otras fronteras. Es que "la página es un elemento de difusión, pero el encuentro físico entre los artistas es lo más importante", subrayó Bonvin.

-¿Por qué apuntan el movimiento a lo latinoamericano?
M.F: -- Hace tiempo que los ojos están puestos en las expresiones artísticas europeas y norteamericanas. Latinoamérica tiene artistas de gran categoría como para que la sociedad se reconozca en sus obras, aunque el grueso continúe consumiendo la cultura anglosajona. Es una posibilidad, pero nosotros nos identificamos con el arte latino y queremos darle una vuelta de tuerca para que las movidas artísticas de acá salgan adelante.

7.4.10

Semillas en mano, guerrilleros artísticos luchan por la cultura libre.-

Artistas, programadores y vecinos recorren las calles en bicicleta bombardeando canteros, baldíos y alcantarillas abandonadas con semillas de vegetales que consumen. Se trata de la “GuerrillaHuerta” realizada por Articultores, un movimiento artístico, pero sobre todo un proyecto social, una manera de pensar y de actuar que apunta a promover la libre cultura, el desarrollo sostenible y el libre tránsito por "la tierra, que es de todos", según compartió con Agencia NAN Judith Villamayor, la impulsora de la idea.


Por Nahuel Lag
Fotografía gentileza Articultores

Buenos Aires, abril 7 (Agencia NAN-2010).- Bombardeos, operativos, ataques. De eso se encarga la “GuerrilaHuerta”. Las bombas son de arcilla, tierra y semillas. Los ataques, a canteros, baldíos y alcantarillas abandonados y olvidados entre el tráfico y los edificios. Los operativos son realizados por artistas, programadores y vecinos que, en bicicletas, recorren las calles con el único objetivo de sembrar la ciudad de alimentos no tóxicos. Articultores es el proyecto social artístico detrás de la iniciativa que avanza uniendo voluntades de individuos y colectivos de acuerdo a un “estilo de vida”, con acciones que promuevan la libre cultura, compartiendo conocimientos a través del software libre; el desarrollo sostenible, retornando a los alimentos orgánicos; y el libre tránsito, entendiendo que la tierra es de todos y los inmigrantes son “invitados”. La red virtual y real tuvo su primera puntada en la propuesta de realizar una exposición, a la que se le sumaron los talleres de software libre y huerta, y las performances de las que se puede participar hasta el 30 de abril en el Centro Cultural de España en Buenos Aires (Cceba, Florida 943), y en la Galería Appetite (Chacabuco 551).

Articultores comenzó su fase de investigación y coordinación en la convocatoria a colectivos e individuos que trabajaran sobre las temáticas de software libre, alimentos orgánicos e inmigración en agosto. Las tres pautas del proyecto social se encuentran al “pensar en la acciones y las elecciones que uno realiza en su vida”, explicó Judith Villamayor en diálogo con Agencia NAN. “Una persona puede considerarse 'progre' por utilizar software libre o por consumir alimentos orgánicos, y discriminar a un paraguayo que se mudó cerca de su casa. Entonces, lo que no está entendiendo es que la tierra es una sola, que la alimentación es para todos. La propuesta es pensar cada plano de la vida con una coherencia”, sostuvo.

Ese es el espíritu del proyecto social que inició la artista de Bahía Blanca a partir de la propuesta del Cceba y que desde diciembre comenzó con los primeros talleres de software libre y huerta en la galería Appetite de San Telmo. Pero fue a principios de marzo que Articultores desembarcó en la sede del centro español, con una marcha de artistas vestidos con el papel metálico que se utiliza para aprovechar la luz en favor de las huertas y con pancartas de remolachas, tomates, zapallos y demás verduras.

Para Villamayor, el avance del proyecto social es su manera de hacer arte. “La exposición no es el fin. Sí lo es el proyecto social, que no es material sino que se concreta cuando dos o más persona comienzan a debatir y a tomar acciones por el desarrollo sostenible, la cultura libre y el libre tránsito. ¿Por qué lo considero arte? No me interesa pensarlo. Ya gasté neuronas en pensar por qué soy artista y qué pienso del arte. Lo demás son consecuencias. Después hay muchas opiniones que apuntan a qué cosa o no es arte, y personas que se dedican a estudiarla. Lo mío es una decisión personal de elegir un camino como artista, y entiendo que nadie más que yo me va a dar la validación de saber que soy artista. Lo que hago está en ese camino. Hay gente que pinta, que hace performances y que hace proyectos sociales. Es una manera más de manifestar lo que uno hace como artista", resumió la impulsora de Articultores.

Apenas cuatro meses tardó el proyecto social en dar su primer fruto, la llamada “GuerrillaHuerta”. La creación se generó de manera espontánea en el primer taller sobre huerta en Appetite. El encuentro consistía en compartir cómo generar una bola de arcilla y tierra que lleve dentro las semillas de los alimentos que consumidos (invento del agricultor japonés Masanobu Fukuoka para participar en la producción con la menor intervención posible del hombre en la naturaleza). Terminado el taller, pasaron quince minutos para que los presentes acuerden que “había que tirarlas”, y cuatro días para los primeros ataques. Desde entonces, los articultores empezaron a registrar lugares para llevarlos a cabo, desde un baldío hasta la canaleta de un puesto de diario. Luego, cada bombardeo fue señalado en un GoogleMap que no para de recibir marcas.

En cuatro meses, la “guerrilla” viajó desde San Telmo a Remedios de Escalada, La Plata, Bahía Blanca, Pergamino, Rosario, Córdoba y Río de Janeiro, entre tantos otros espacios. “En cinco minutos tirás las semillas y quedás en un estado de ansiedad inmenso. El activismo produce adicción y, saber que con muy poco esfuerzo podés cambiar el medio ambiente en el que vivís, te lleva a hacer más”, reseñó el fenómeno Villamayor. Además de cambiar el paisaje de la ciudad, las huertas generan la incógnita respecto de quién las va a cosechar, pero también desafía a la concepción de la propiedad privada que adquiere lo que uno produce, sea una verdura o un software.

Sin embargo, a partir de los talleres de software y hardware, los grupos que se acercaron a Articultores (Re:farm the city es uno de ellos) comenzaron a crear sistemas de acompañamiento, para los huertos que se expanden por las ciudades, y de control por goteo, con placas, tubos y botellas que se pueden ver en el Cceba. No obstante, según confiesan los programadores, “no hay nada mejor que salir con las semillas a la calle y esperar que llueva”.

El sentido de compartir acuñado desde el software libre se traduce en el acceso a los conocimientos de los contenidos que brinda cada taller que se realiza desde el Cceba o la Appetite, que son transmitidos a través de la web de Articultores. El compartir también estará presente en el Festival de Performance Tejiendo una Red Real y Virtual Sostenida por la Acción, que comienza hoy en Appetite. Con la coordinación del grupo Zonadeartenacción, todos los días un artista realizará una performance con redes de material biodegradable para la posterior germinación de semillas. Por ejemplo, el viernes 23, la performance será virtual, con los artistas Rosen Murúa desde Santiago de Chile y Jorge Restrepo desde Colombia.

Cuando la muestra llegue a su fin, el crecimiento de la planta Articultores ya no podrá podarse y el futuro estará en respaldar “cualquier brisa de activismo”, apuntó Villamayor. Talleres y reparto de bombas semillas en el Festival de Cine por los Derechos Humanos, visitas a las “GuerrillaHuertas” formadas en todo el país y un intercambio en ciudades de España, como Barcelona, San Sebastián o Lavapiés, donde Articultores tiene su otra raíz. “El lugar físico para las acciones no es importante. Tiene que quedar claro que no se necesita más que las ganas de una persona para hacer una acción. Articultores es un movimiento, una manera de pensar”, subrayó la artista.

Sitio: http://www.articultores.net/

24.3.10

Gabriel Serulnicoff: “Es una contradicción diferenciar arte de política”.-

Antes de ser coordinador de Artes Visuales del ECuNHi, el creador del proyecto Subrayar una Acción caminó hacia convertirse en bioquímico. Pero cambió de rumbo: largó la biología y abrazó al arte visual; largó los claustros y se zambulló en la experiencia autodidacta. Entre anoche y esta madrugada, concretó la segunda fase de su proyecto, en la que revivió a Rodolfo Walsh en el recorrido inverso entre el punto donde lo asesinaron, Entre Ríos y San Juan, y donde lo desaparecieron, la ex Escuela de Mecánica de la Armada.

Por Nahuel Lag
Fotografía gentileza de Gabriel Serulnicoff

Buenos Aires, marzo 24 (Agencia NAN-2010).- En la noche de ayer y la madrugada de hoy, Rodolfo Walsh recorrió nuevamente las calles de la Ciudad de Buenos Aires. Hizo exactamente el camino inverso que desembocó en su desaparición hace 33 años. El inverso que inició con el objetivo de repartir su carta Abierta a la Junta Militar; esa que “tiene vida propia”, explicó Gabriel Serulnicoff. El artista se encargó de hacer que Walsh vuelva a interpelar a la ciudadanía y a sus asesinos captores, aún sin condena, sobre el accionar de la última dictadura militar “sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido”. La iniciativa de Serulnicoff es la segunda etapa de su proyecto Subrayar una Acción, que en diciembre pasado homenajeó a Gastón Rivas, un motoquero que fue asesinado por la policía en la represión del 20 de diciembre de 2001 en Plaza de Mayo, bajo la presidencia del tampoco condenado Fernando De la Rúa. El proyecto se complementa con la labor del artista como coordinador de Artes Visuales del Espacio Cultural Nuestros Hijos (ECuNHi), que dialogó con Agencia NAN antes de salir a hacer la pegatina y explicó que “no existe arte que no sea político”.

La dictadura militar y la crisis económica y social de 2001 son dos momentos fundantes en la vida de Gabriel Serulnicoff. El primero de ellos marcó el contexto de su nacimiento por agosto de 1977 --en el momento más cruento del sistema de represiones, secuestros y desapariciones-- en una familia sin antecedentes artísticos o militantes. El segundo, la vocación artística de quien hasta entonces era un estudiante de bioquímica: “Había empezado a dibujar en mi casa, nada serio. Pero después de todo el conflicto de 2001 me pregunté: ¿voy a vivir de algo que no me gusta? Y me decidí por hacer lo que realmente siento”. Desde entonces comenzó a participar en concursos artísticos y se dio cuenta de que “si los demás veían algo en lo que hacia, tenía sentido” seguir adelante.

En su camino autodidacta pasó por varios cursos. Uno fue en el Centro Cultural Rojas, donde presentó el primer bosquejo de lo que hoy es, con algunas transformaciones, el proyecto Subrayar una Acción. “La idea inicial era trabajar a partir de la publicidad callejera, intervenir las publicidades y ver cómo influyen todo el tiempo sobre la sociedad y generan opinión sin que la gente se detenga a pensar”, explicó Serulnicoff.

La primera intervención del proyecto “callejero y publicitario” la realizó con la entrega del no-monumento --por no permanecer en una plaza sino recorrer 70 cuadras porteñas-- a los integrantes del Sindicato Independiente de Mensajeros y Cadetes el 18 de diciembre pasado, dos días antes del Día del Mensajero, en homenaje a Rivas.

A la 1 de hoy terminó la segunda intervención del proyecto que, según el autodidacta, surgió cuando pensó “en una forma artística de plasmar el arte y la política. Buscando acciones dignas de subrayarse, acciones políticas, y hacerlas visibles”. Cuando el escritor Juan Incardona leyó la Carta Abierta a la Junta Militar en la esquina de San Juan y Entre Ríos, donde los militares balearon a un Walsh parapetado detrás de un árbol y disparando hasta caer, el camino que une ese punto de la ciudad con la ex Escuela Mecánica de la Armada (ESMA) y que llevó a Walsh a su desaparición forzoza quedó concluido.

“El camino hacia la ESMA era el del cuerpo sin vida. La intención es realizar el camino inverso; el de la vida que ya tiene por sí misma la carta”. Que los afiches con la frase (“Sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido”) hayan quedado sobre los carteles de publicidad, recupera la intención de intervención del proyecto y elige “los medios de comunicación como él hizo”, la acción subrayable de un hombre que supo “borrar la barrera entre arte y política”.

-- ¿En ambas intervenciones elegís ocupar el espacio público?
-- Estas intervenciones son una muestra en la que la calle es una galería. Mi espacio es la calle. El espectador es el transeúnte que pasa y se queda sorprendido. “¿Qué es esto?”, dice. La reacción de la gente me encanta, y recibo todo tipo de comentarios. Durante la primera intervención, me detuvieron un ciruja y un vendedor ambulante. El contacto en la calle enriquece la obra. Además, hay obras que sólo pueden mostrarse allí. Esta segunda obra no tendría sentido en una galería. Sería sólo un cartel con letras negras.

-- Como coordinador de Artes Visuales del ECuNHi y curador, también proponés muestras que rompen la solemnidad de los espacios tradicionales del arte ¿Cuál es la búsqueda?
-- Un espacio cultural dentro del predio de la ESMA abre a la experimentación. El centro es el marco de un cuadro en el que tenés que meterte. Trato de que los artistas jueguen desde la técnica, que prueben qué es lo que les genera el espacio. Podés traer la obra armada, pero este lugar te la reestructura. Trato de trabajar con el artista sobre cómo les pega el entorno: qué dice en su taller y qué dice cuando trabaja en el ECuNHi. Pensar una obra te lleva a pensar el espacio donde la realizás. Lo que trabajo con los artistas es lo que me pasa a mí también con lo que hago y donde lo hago. Es algo que estoy procesando todo el tiempo, las cosas van decantando muy lentamente.

-- En tu blog proponés un juego “pop-lítico” (“naturalización de la violencia que a través del consumo pasa a ser parte del paisaje”) y se puede ver cómo tus obras son una herramienta para intervenir los productos de consumo y hacerlos evidentes…
-- Hay una obra de Andy Warhol, Caja brillo, que me marcó mucho cuando me comencé a interesar en el arte. El tipo fue al supermercado, compró cajas de jabón en polvo y las metió en una galería. Con eso mostró que si una caja estaba dentro de una galería y todo lo que hay en una galería es arte, entonces, el arte puede estar en cualquier lado. Mi intención es que esa caja diga un poco más, además de lo cotidiano. Por eso, hace ocho años, mi primer laburo fue con los mapas Rivadavia (en los que el artista ubica a un símil de pinocho o un negro total donde debería encontrarse el bosquejo del territorio nacional). La idea es tomar el pop como lo popular y mezclarlo con lo político. Usar objetos que están al alcance de la mano de cualquiera con un agregado de un sentido más dirigido.

-- Podríamos decir que el ECuNHi es una piedra en el zapato para quienes consideran al arte algo apolítico…
-- Para mí es una contradicción diferenciar arte de política. La política es discusión y cuando un espectador se para frente a una obra hay una discusión. Si hacés arte decorativo puede ser que el espectador no discuta con nada. Pero no creo que exista arte que no sea política, más allá de que cada artista maneja un sentido. Si vas a una muestra y no te provoca nada es porque se cortó el cable entre obra y espectador. Warhol fue un artista frívolo de jetset y dinero, pero cuando creó las estampas de la silla eléctrica, ¿cómo se podía parar un espectador delante de una obra que mostraba sólo una silla eléctrica? Ahí estás vos frente al cuadro y el artista es otra cosa.

Mientras el espacio de Artes Visuales del ECuNHi rumbea sus sentidos, Agencia NAN quiso saber cuál sería el próximo paso de Subrayando una Acción, pero Serulnicoff se atajó: “En este momento estoy preocupado por que no se despegue el engrudo de los carteles. No sé que va a pasar más adelante. En el arte, una cosa dispara a otra. Repetir no es mi manera de trabajar”.

Blog:
http://gabrielserulnicoff.blogspot.com

3.3.10

Los ojos abiertos de Iberoamérica.-

Sin perderse en un Laberinto de miradas, el proyecto fotográfico que emprendió viaje desde México hace dos años intenta presentar un trabajo que exhiba esa realidad ajena a la mayoría de las personas. Miles de escenarios diversos, desde una óptica que le escapa a lo comercial, son puestos en escena por un colectivo de fotógrafos que llevará a cabo una muestra hasta el 21 de marzo en el Centro Cultural de España en Buenos Aires y que seguirá girando hasta 2011, cuando llegue a Europa para completar un circuito de 20 países.

Por Nahuel Lag
Fotografía gentileza de Joao Wainer

Buenos Aires, 3 de marzo (Agencia NAN-2010).- Una cámara fotográfica puede capturar miles de reuniones de amigos, puede tomar en pose al símbolo sexual del momento, realizar el retrato de un político y nutrirse de los cientos de accidentes automovilísticos de cada día. Pero también puede internarse en la encrucijada de la realidad social, vivirla de cerca, entenderla y capturar su esencia: militares colombianos bailando cumbia, rostros de bolivianos de prominentes mejillas al mascar su “coca que no es cocaína”, marcas de la vida en la cárcel, retratos de los que no están por culpa del genocidio militar, “gente” armada ante la hipótesis de la inseguridad y jóvenes armados como salida por la inseguridad de un futuro en sus vidas. Estos son algunos de los Laberintos de miradas que propone el proyecto fotográfico desde 2008 y, en particular, en su segunda muestra en Argentina, que se expone en el Centro Cultural de España en Buenos Aires (Avenida de Mayo 575) hasta al 21 de marzo, para desandar las “Fricciones y conflictos en Iberoamérica”.

Laberinto de miradas comenzó cuando cada uno de la treintena de fotógrafos que participa se decidió por realizar un trabajo que muestre una realidad ajena a muchas personas o una conocida por su exposición mediática pero no analizada desde todos sus ángulos por los espectadores. Los fotógrafos --entre ellos, seis argentinos-- salieron a poner el foco a la materia prima del proyecto itinerante que inició su viaje en el Centro Cultural de España en México en julio de 2008 y desde entonces no paró de girar por Latinoamérica y finalmente llegará a Europa en 2011, completando un circuito de 20 países. Pero fue el curador y coordinador de actividades Claudi Carreras el que después de 16 años de viajar por el continente como corresponsal del diario español La vanguardia, tuvo “la suerte de poder contactar a muchos fotógrafos”, para que de poco a poco se vaya “gestando lo que es el proyecto hoy”, explicó en diálogo con Agencia NAN.

"En Europa, estamos muy acostumbrados a ver las realidades de otros lugares desde ópticas muy comerciales y, normalmente, los corresponsales o los fotógrafos de las agencias no conocen bien las realidades que fotografían. Mi intención con Laberinto… es presentar trabajos de autores que se implican en lo que fotografían. Lo conocen y deciden la forma de mostrarlo con imágenes”, resumió Carreras.

Las imágenes seleccionadas por Claudi junto a un Consejo de Edición conformado por españoles y latinoamericanos (entre ellos, el argentino Eduardo Gil) tomaron forma en “Identidades y fronteras”, “Fricciones y conflictos”, y “Colectivos fotográficos”, expuesta entre abril y mayo de 2009 en el Palais de Glace. Todas las exhibiciones enmarcan una mirada Iberoamericana, ya que el proyecto es impulsado por la Casa América de Catalunya y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

Un marco tan amplio de temáticas, países y documentalistas es la herramienta necesaria para ir en busca del objetivo del curador de Laberinto… en una suerte de relectura de la experiencia personal: “En los últimos años, he podido viajar por todos los países de América latina. En todo este tiempo, me he cuestionado muchas cosas, muchas realidades, y sin duda he cambiado mi percepción sobre varios aspectos de lo que nos rodea. Con Laberinto... he tratado de generar muchas de estas preguntas entre los espectadores y presentar muchas de las cosas que nos rodean que a veces pasan demasiado desapercibidas. Sin duda, las inquietudes y los debates que nos interesa suscitar son de orden social. Lo fundamental era establecer un diálogo entre muchas de las problemáticas y situaciones que nos afectan a todos”.

El terror producido en 36 años de dictadura militar en Guatemala dejó una sociedad impregnada de violencia y las mundialmente conocidas “maras”. Las imágenes muestran niños con armas, impactos de tiros en las calles, los pies de quienes alcanzó una bala, los restos de algunas de los 45 mil desaparecidos. En Nigeria, las mujeres participan de un ritual vudú en el que aceptan un juramento entre dios, un traficante y ellas, condenándose a ser esclavas sexuales hasta pagar el favor de que las crucen a Europa. Ellas están en las fotos, sus culos están en las fotos a la espera de un cliente, ellas tienen un retrato en McDonald's, en Europa. El Amazonas contiene la mayor diversidad del planeta: la muestra deja ver sectores donde antes de la deforestación había selva. Brasil es la potencia sudamericana y mantiene los índices de desigualdad más altos. En San Pablo (“la ciudad en la que dios es un billete de 100 reales”) un grupo de jóvenes traficantes de droga exhibe sus armas ante la cámara.

-- En “Fricciones...” parece haber una decisión de no mostrar la acción violenta del hombre contra la naturaleza o del hombre contra el hombre de manera directa sino sus consecuencias ¿Por qué?
-- En la curaduría de la muestra he tratado de no incidir directamente en la retroalimentación del morbo y la espiral de violencia en la que creo que han entrado muchos medios de comunicación. Estoy en Santiago de Chile y no puedo creer el uso mediático que muchos canales internacionales están haciendo de la situación. En la exposición hemos tratado de generar reflexiones entre el espectador y mostrar lo menos posible. Sin duda hay muchas imágenes difíciles, pero la realidad es compleja. Una de las preguntas principales que nos gustaría generar es dónde está el límite entre lo que inmuniza al espectador y le hace no ser receptivo a las realidades que nos rodean y las imágenes que le conmueven y le hacen frenar y pensar. Los fotógrafos buscan generar discursos que conmuevan, y el borde entre el morbo y la denuncia es siempre una línea muy difícil de controlar.

-- Las fotografías transmiten emociones fuertes, situaciones duras, pero muchas de ellas cargan con preconceptos producidos por la televisión o el cine. ¿Cuál es el rol que puede ocupar la fotografía en una sociedad mediatizada y frívola?
-- En nuestra sociedad todo va demasiado rápido. Vemos miles de imágenes en un día. La televisión, el cine, todo es fugaz, inmediato. La fotografía establece otro lenguaje con el espectador, nos obliga a detenernos un poco y ver las obras con otra intención. Creo que la imagen fija tiene otro poder de comunicación. Es decir, es la diferencia entre una noticia de televisión y el editorial de un diario. La inmediatez es importante en la noticia pero a veces genera demasiada manipulación y en consecuencia, desinformación.

Después de recorrer veintidós salones en Latinoamérica, Laberintos... ya está en el final de su recorrido itinerante y, después del 21 de marzo, “Fricciones y conflictos” se muda de Buenos Aires a Puerto Rico. En julio se juntarán todas las exposiciones en México y, por último, llegarán al derruido Chile. El próximo año, comenzará el viaje por Europa con primera escala en Madrid. Y para que no se olvidé que las imágenes también pueden generar debates y reflexiones sobre las problemáticas sociales, en unos meses los trabajos fotográficos que hacen al proyecto se transformarán en libro.

* Fotógrafos y fotógrafas que participan en “Fricciones y conflictos”: Alfredo De Stefano, Alfredo Srur, Ananké Asseff, André Cypriano, André Viera, Clemente Bernad, Colectivo MR, Cristian Lombardi, Diego Levy, Eduardo Nave, Héctor Mediavilla, Helen Zout, Javier Hinojosa, Joao Wayner, Jorge Sáenz, Juan Ángel Urruzola, Kim Manresa, Lorena Ros, María Teresa Ponce, Mateo Pérez, Maya Goded, Miquel Dewever, Pablo Corral Vega, Pablo López, Patricia Aridjis, Patricio Crooker, Renzo Giraldo, Ricardo Cases, Rodrigo Albert, Rodrigo Cruz, Rodrigo Gómez Rovira, Sandra Sebastián, Sebastián Friedman, Sergi Cámara, Xulio Villarino.



Sitio: http://www.laberintodemiradas.net/