31.3.10

Cuatro años de impunidad

La tragedia sacó a la luz el drama de los inmigrantes ilegales reducidos a la servidumbre en talleres de costura. Ese día murieron un adulto y seis niños, hijos de costureros. Los responsables del taller aún no recibieron condena.


Sociedad-Página/12, 31 de marzo de 2010.- “¡Auxilio, arriba se está quemando!” Con ese grito, Flora Villca Quispe alertó a los 40 costureros que mantenían sus ojos en las agujas de un taller textil clandestino ubicado en la calle Luis Viale, en Caballito. El incendio no se pudo evitar y cinco niños y un adulto murieron asfixiados por el humo. Ayer, en las puertas del derruido taller, varias organizaciones de costureros bolivianos se dieron cita para reclamar justicia, al cumplirse cuatro años de la muerte de sus compañeros y para denunciar la continuidad de un modelo de explotación. La causa penal está demorada hace un año en la Cámara de Casación Penal a la espera de que se resuelva si los únicos dos imputados, los capataces Luis Sillerico y Juan Manuel Correa, serán llevados a juicio oral por “estrago culposo” o si se acepta el pedido de la defensa y de la fiscalía de un juicio abreviado. Además, la investigación del juez en primera instancia, Alberto Baños, no avanzó sobre los funcionarios públicos encargados de la inspección, delitos ya prescriptos, y tampoco sobre los dueños del local, que en junio quedarían en la misma situación.

Lourdes Hidalgo fue una de los 40 costureros que con promesas de buena paga por parte de los capataces procesados llegó al taller ubicado en la calle Luis Viale 1269. El taller estaba habilitado desde 2001 por el gobierno de la ciudad, pero sólo para que trabajaran allí cinco máquinas. “Me prometieron una pieza y lo único que me dieron fue una tela para que divida mi pieza de las de los demás”, recordó Lourdes, delante de la puerta enrejada que hace cuatro años fue el ingreso al taller del que no salió hasta que se incendió. “Ni en Bolivia vivía así”, aseguró la mujer, que dormía junto a otras quince familias en el primer piso del local, para cumplir con su horario de 7 a 23. “Nadie se animaba a reclamar. Cuando yo lo intenté, (Luis) Sillerico me dijo que me callara porque (Juan Manuel) Correa era como mi padre y me daba trabajo y comida.”


El juez Alberto Baños fue el encargado de investigar los pasares de los 40 costureros que vivieron en Viale durante meses. En 2008, decidió imputar por “estrago culposo” a los talleristas y declararse incompetente para investigar a los funcionarios del gobierno porteño y de la Policía Federal –cuatro años después ya no pueden ser acusados por “omisión de deberes de funcionario público”– y a los dueños del local, Daniel Fischberg y Jaime Geiler. “Baños nunca quiso investigar más allá de los capataces porque implicaba abrir una puerta que podía terminar en la búsqueda de las grandes marcas. Los dueños era socios de los capataces y derivaban las prendas”, explicó Gabriel Chamorro, abogado de los padres de Harry Rodríguez, un niño de tres años que murió en el incendio, y únicos querellantes en la causa. Si ningún juez se declara competente para realizar la investigación, en junio, Fischberg y Geiler serían beneficiados por la prescripción de la causa.


Además, la Cámara de Casación deberá decidir si el juicio contra los capataces será abreviado, como lo pidieron el fiscal de la causa y los abogados defensores, lo que podía bajar una potencial pena de cuatro años por “estrago culposo” a una probation. “Esperamos que se llegue a un juicio público para que se conozcan a fondo los hechos y para que las penas sean más severas”, advirtió Chamorro.


“No olvidamos. Justicia para las víctimas del incendio”, la leyenda había quedado sobre las paredes del ex taller y también figuraba en la pancarta que sostenía Cristina, que aquel 30 de marzo salvó a sus hijos de entre las llamas. Ella nunca recibió la paga por las mil piezas que sacaba cada semana en los seis meses que estuvo en Luis Viale, ni tampoco pudo conseguir trabajo como costurera luego de denunciar lo que ocurría en el taller. Sin embargo, junto a los integrantes de la Fundación La Alameda, se animó a denunciar que “Sillerico y Correa reabrieron sus talleres en la provincia de Buenos Aires”.


Gustavo Vera, referente de La Alameda, dio un paso más y aseguró que después de los avances logrados desde el trágico incendio “en la gestión Macri se volvió a un estado anterior en que las denuncias contra talleres clandestinos se pierden en una especie de triángulo de las Bermudas”.


Informe: Nahuel Lag.

30.3.10

Marcha y gabinete nuevos

En Baradero, el intendente designó puestos clave en su gabinete que le permitirán un respiro después de la grave crisis que derivó en el incendio de la Municipalidad. Una nueva marcha fue realizada por amigos de los chicos fallecidos en reclamo de justicia.


Sociedad-Página/12, 30 de marzo de 2010.- A una semana del velorio de Miguel Portugal y Giuliana Jiménez, el intendente de Baradero, Aldo Carossi, confirmó la renuncia de dos funcionarios de su gestión e incorporó como jefe de Gabinete a un concejal que se había alejado del oficialismo por disentir con la labor de uno de los funcionarios destituidos. Así, el jefe comunal, sin mayores recambios, logró el objetivo de “oxigenar” su gestión luego de una semana que lo tuvo en la cuerda floja. En tanto, familiares y amigos de los chicos fallecidos marcharon para continuar con el reclamo de justicia por el esclarecimiento del hecho en el que murieron los dos adolescentes, consecuencia de un choque entre la moto en que viajaban y una camioneta de la dirección de Tránsito. La movilización finalizó frente al municipio con un pedido de renuncia para el intendente, sostenido por la firma de seis mil vecinos.

La primera bocanada de aire para Carossi llegó una semana atrás con la renuncia del director general de Seguridad e Inspección, Pablo Scarfoni, y de los jefes de la policía local, Oscar Gómez y Raúl Franzoia. El intendente ayer no hizo más que confirmar la renuncia de quien era culpado por toda la ciudad por enviar a los inspectores a perseguir y provocar la caída de los motociclistas que no cumplían con las normas. “Hacía el duro trabajo de velar por las calles”, lo defendió Carossi. En tanto, adelantó que el comisario Gómez “está con licencia y manifestó su voluntad de pedir el pase”. Por último, Franzoia –ahijado de Pedro Carossi, padre del jefe comunal– continuará en su puesto.


Las únicas dos renuncias anunciadas por el intendente –como adelantó Página/12– fueron la del secretario de Obras Públicas, Juan Panno, y del director del hospital local, Antonio Cortese. La renuncia del director del hospital se preveía por problemas de salud de Cortese y porque el Concejo Deliberante ya estaba trabajando en la formación de una junta médica para conducir el centro de salud. La renuncia de Panno era un pedido del pueblo de Baradero, que ya había llegado al Concejo Deliberante en enero pasado con un pedido de interpelación. “Eran áreas cuestionadas sobre las que se venían negociando los cambios, pero se aprovechó para hacerlos y que quede como un gesto político. Hay que ver si los cambios de funcionarios también modifican la actitud de soberbia para con la gente”, resumió Martín Geneud, concejal del bloque mayoritario del Acuerdo Cívico y Social.


Cuando el Concejo Deliberante intentó interpelar a Panno en enero, fue Carossi quien bajó a dar respuestas y Leonardo Peris fue el único concejal oficialista que rompió el acuerdo de no hacer preguntas. Desde entonces, formó un unibloque y la semana pasada se lo nombró secretario de la comisión investigadora que amenazó con suspender al intendente.


Ayer, Carossi creó el cargo de jefe de Gabinete para que Peris regrese al oficialismo y ratificó a su mano derecha y secretario de Gobierno, Carlos Erroz. También mantuvo en el cargo a Jorge Romero, aunque a partir de hoy cumplirá ad honorem su labor como secretario de Cultura, luego de que se hizo vox populi que dedicaba pocas horas a la secretaría por ocupar su tiempo como representante de una empresa agrícola local.


Desde las 18, unas 700 personas dieron la vuelta simbólica por la avenida San Martín, desde el municipio hasta la esquina del accidente, regresando al edificio municipal por la avenida Anchorena. “Otra vez nos acompañó el pueblo de Baradero y no vamos a aflojar hasta que los culpables, desde el cargo más alto hasta el más bajo, paguen por lo que le hicieron a Miguel y Giuliana”, aseguró Margarita Ayala, madre de Miguel. Familiares, amigos y vecinos marcharon con remeras que llevaban la foto de los adolescentes y anunciaron que marcharán todos los lunes hasta que se haga justicia.


La noticia que llegó ayer a Baradero fue el rechazo del juez federal de San Nicolás, Carlos Villafuerte Ruzo, al pedido de detención contra el dueño de la clausurada FM Tiempo, Abel César Scollo, pese a videos y testimonios que lo señalan cumpliendo un rol en la represión durante la última dictadura militar.


Informe: Nahuel Lag.

27.3.10

Medidas después de Baradero

Tras el estallido en Baradero, Scioli se reunió con varios intendentes para acordar nuevas medidas en favor de su uso. No se podrá cargar nafta sin llevar casco. Y se intensificará el control a los comercios para que vendan la moto con ese elemento.


Sociedad-Página/12, 27 de marzo de 2009.- El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, se reunió ayer con intendentes municipales para acordar nuevas medidas que impulsen el control y las medidas de seguridad vial para los motociclistas. Hace seis días, Miguel Portugal y Giuliana Giménez murieron al chocar sin casco contra una camioneta de la Dirección de Tránsito de Baradero. En el encuentro se anunció la puesta en marcha de un sistema de control para que los vendedores de motos entreguen los rodados con casco. Además, los municipios se sumarán al plan de concientización “Sin casco, no hay nafta” que se aplicará en todas las estaciones de servicio. Por último, se creó un Observatorio Vial en acuerdo con la Federación Argentina de Municipios para debatir la temática e intercambiar experiencias. Desde la organización Luchemos por la Vida advirtieron que las medidas no serán suficientes, “mientras el Estado no asuma su función de control poco les puede pedir a particulares, como a los comerciantes. Aunque se venda una moto con casco, el dueño puede decidir no usarlo”, apuntó el presidente, Alberto Silveira.

Aunque la ley de tránsito provincial obligaba a los vendedores de motos a entregar el vehículo con casco ya que se considera que ese elemento “forma parte del vehículo –resaltó el subsecretario de Gabinete bonaerense, Juan Pablo Alvarez–, el problema era que los comerciantes no estaban cumpliendo con la normativa y no se puede tener inspectores en la puerta de cada comercio”. Por eso, un decreto pondrá en marcha un sistema de control por el cual cada concesionario deberá llevar el registro de las ventas en un libro rubricado y colocar al lado de los datos del rodado el número de serie IRAM del casco vendido. “El sistema incluye a los municipios para que tomen cartas en el asunto”, agregó Alvarez, ya que los encargados de controlar el registro de los comerciantes serán los municipios y las autoridades de la Dirección Provincial de Comercio.


El segundo punto tratado en la reunión fue el de la extensión del plan “Sin casco, no hay nafta” que hasta ahora implementaban el gobierno provincial y la Federación de Expendedores de Combustibles. En el encuentro de ayer los municipios se comprometieron a sumarse a la iniciativa que tiene un objetivo concientizador y funciona de la misma manera que para “los autos que intentan cargar gas sin la oblea de autorización”, ejemplificó Alvarez. “Con las dos iniciativas atacamos el problema de origen en la venta y controlamos el uso del casco al momento de recarga”, apuntó el subsecretario de Gabinete y presidente del Consejo Federal de Seguridad Vial.


Para el presidente de la organización Luchemos por la Vida, las medidas guardan una “contradicción manifiesta” porque “es el Estado el encargado de controlar y sancionar y están delegando en particulares la tarea de poner medidas de control”. “Las autoridades no controlan ni sancionan o lo hacen de una manera que no es efectiva”, sentenció Silveira.


En busca de las soluciones fondo, se creó un Observatorio Vial en el cual el gobierno de la provincia de Buenos Aires trabajará palmo a palmo con la Federación Argentina de Municipios para abordar la problemática y compartir experiencias. El observatorio contará con talleres de trabajo para intercambiar experiencias y necesidades.


Según informes de Luchemos por la Vida, en la actualidad el 75 por ciento de los motociclistas porteños utiliza casco, pero del otro lado de la General Paz sólo el 10 por ciento lo hace y quienes menos lo utilizan son los menores de 25 años. Tener el casco puesto durante un accidente asegura un 73 por ciento más de posibilidades de sobrevivir. El incumplimiento de las normas, en su mayoría el uso del casco, provoca la muerte de dos mil motociclistas cada año en el país, lo que significa unas cinco muertes por día.


Informe: Nahuel Lag.

26.3.10

Renuncias masivas para descomprimir

El intendente Aldo Carossi prometió ayer a los concejales consensuar la designación del nuevo jefe de inspectores. Habría logrado así conjurar la crisis generada tras la muerte de dos adolescentes, embestidos por una camioneta municipal.


Sociedad-Página/12, 26 de marzo de 2010.- Los integrantes del gabinete del intendente de Baradero, Aldo Carossi, presentaron su renuncia, como una señal para descomprimir la presión que desde el domingo amenaza el puesto del jefe comunal, luego de la muerte de los adolescentes Miguel Portugal y Giuliana Giménez, embestidos por una camioneta de la dirección de Tránsito. En una reunión realizada por la tarde con los concejales del municipio, Carossi anunció que el lunes se conocerán los nuevos nombres del gabinete y propuso consensuar con los distintos bloques al reemplazante del director general de Inspección y Seguridad, Pablo Scarfoni. De esta manera, se desdibuja la amenaza de suspensión que pesa sobre el intendente, propuesta por el bloque del PRO, liderado por el presidente del Concejo Deliberante, Marcelo Elmer, que no reuniría los votos necesarios. En la causa judicial, el abogado Miguel Angel Pierri, patrocinante de los padres de las víctimas, admitió que “hasta hoy, en el expediente no hay constancia de la persecución (de los adolescentes fallecidos por parte de los inspectores) de la que se habla públicamente”.

El intendente de Baradero confirmó ayer las presentaciones de las renuncias de su gabinete con la intención de que “la gente comprenda que queremos una buena relación”. El gesto político llegó después de tres protestas, en menos de una semana, que señalaban al jefe comunal como responsable de las muertes de Miguel Portugal y Giuliana Giménez. Según Carossi, el nuevo gabinete se dará a conocer el lunes, día en el que los padres de las víctimas llamaron a realizar una marcha de velas a partir de las 18.


A pesar del anuncio, luego de una reunión entre Carossi y los integrantes del Concejo Deliberante no surgieron novedades sobre los cambios en el gabinete. Luego de la reunión, allegados al cuerpo político sólo se animan a confirmar la renuncia del secretario de Obras Públicas, Juan Panno, consultor del intendente, cuyo cuestionamiento es vox populi en Baradero. La otra renuncia que se confirmaría el lunes es la del director del hospital local, Antonio Cortese, que sería reemplazado por una junta médica designada en consenso con el resto del arco político. No correría la misma suerte otro hombre cercano al intendente, el director administrativo del hospital, Sergio Tabanelli.


Durante la reunión, Carossi se manifestó a favor de recibir recomendaciones de los diferentes bloques para ocupar el puesto vacante de la Dirección General de Inspección y Seguridad, tras la renuncia de Pablo Scarfoni. Un hombre con posibilidades a alcanzar ese puesto es Hugo Patrenostre, padre de Matías, un joven que en 2005 murió luego de un choque y que despertó el pedido de seguridad vial en la población. Ayer se cumplieron cinco años de esa muerte. Mientras la dirección continúe acéfala, el personal de la división de Seguridad Vial de la Policía Bonaerense y Agencia Nacional de Seguridad Vial reemplazarían los controles de tránsito que desde el domingo desaparecieron de las calles de Baradero.


Con este panorama y el apoyo recibido desde el gobierno provincial, la recolección de 3500 firmas por parte de los amigos de las víctimas para solicitar la renuncia de Carossi no parecen amenazar el puesto del intendente. La amenaza quedó latente desde que el presidente del Concejo Deliberante, Marcelo Elmer, pidió la suspensión del intendente, aunque necesitaría sumar votos de los concejales del Acuerdo Cívico y Social. “No estamos de acuerdo con la postura de la suspensión hasta tanto estén todas las pruebas de los hechos que permitan comprobar un dolo eventual”, explicó en diálogo con Página/12 Fernando Bogado, legislador del ACS.


Entre tanto juego político, Margarita Ayala, madre de Miguel, aseguró que a los padres no les “interesa el tema de las renuncias en el gobierno. En este momento, pedimos que se haga justicia por nuestros hijos. Ellos sabrán por qué renuncian”. “Vamos a seguir con marchas para que esto no se apague”, dijo a este diario la madre del joven.


En cuanto a la causa judicial, Daniel Castiñeira, abogado del estudio de Pierri, informó que ayer se ordenó el secuestro del registro de una cámara de seguridad de un supermercado ubicado en la esquina de Anchorena y Gallo, donde se produjo el choque entre la moto de los adolescentes y la camioneta de Tránsito. Además, el abogado indicó que se presentó a declarar el joven Maximiliano Ríos, buscado por el fiscal Marcelo Manso, quien había asegurado ante los medios de comunicación que el accidente que les costó la vida a los adolescentes se produjo como consecuencia de una persecusión por parte de los agentes de tránsito.


Informe: Nahuel Lag.

24.3.10

Gabriel Serulnicoff: “Es una contradicción diferenciar arte de política”.-

Antes de ser coordinador de Artes Visuales del ECuNHi, el creador del proyecto Subrayar una Acción caminó hacia convertirse en bioquímico. Pero cambió de rumbo: largó la biología y abrazó al arte visual; largó los claustros y se zambulló en la experiencia autodidacta. Entre anoche y esta madrugada, concretó la segunda fase de su proyecto, en la que revivió a Rodolfo Walsh en el recorrido inverso entre el punto donde lo asesinaron, Entre Ríos y San Juan, y donde lo desaparecieron, la ex Escuela de Mecánica de la Armada.

Por Nahuel Lag
Fotografía gentileza de Gabriel Serulnicoff

Buenos Aires, marzo 24 (Agencia NAN-2010).- En la noche de ayer y la madrugada de hoy, Rodolfo Walsh recorrió nuevamente las calles de la Ciudad de Buenos Aires. Hizo exactamente el camino inverso que desembocó en su desaparición hace 33 años. El inverso que inició con el objetivo de repartir su carta Abierta a la Junta Militar; esa que “tiene vida propia”, explicó Gabriel Serulnicoff. El artista se encargó de hacer que Walsh vuelva a interpelar a la ciudadanía y a sus asesinos captores, aún sin condena, sobre el accionar de la última dictadura militar “sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido”. La iniciativa de Serulnicoff es la segunda etapa de su proyecto Subrayar una Acción, que en diciembre pasado homenajeó a Gastón Rivas, un motoquero que fue asesinado por la policía en la represión del 20 de diciembre de 2001 en Plaza de Mayo, bajo la presidencia del tampoco condenado Fernando De la Rúa. El proyecto se complementa con la labor del artista como coordinador de Artes Visuales del Espacio Cultural Nuestros Hijos (ECuNHi), que dialogó con Agencia NAN antes de salir a hacer la pegatina y explicó que “no existe arte que no sea político”.

La dictadura militar y la crisis económica y social de 2001 son dos momentos fundantes en la vida de Gabriel Serulnicoff. El primero de ellos marcó el contexto de su nacimiento por agosto de 1977 --en el momento más cruento del sistema de represiones, secuestros y desapariciones-- en una familia sin antecedentes artísticos o militantes. El segundo, la vocación artística de quien hasta entonces era un estudiante de bioquímica: “Había empezado a dibujar en mi casa, nada serio. Pero después de todo el conflicto de 2001 me pregunté: ¿voy a vivir de algo que no me gusta? Y me decidí por hacer lo que realmente siento”. Desde entonces comenzó a participar en concursos artísticos y se dio cuenta de que “si los demás veían algo en lo que hacia, tenía sentido” seguir adelante.

En su camino autodidacta pasó por varios cursos. Uno fue en el Centro Cultural Rojas, donde presentó el primer bosquejo de lo que hoy es, con algunas transformaciones, el proyecto Subrayar una Acción. “La idea inicial era trabajar a partir de la publicidad callejera, intervenir las publicidades y ver cómo influyen todo el tiempo sobre la sociedad y generan opinión sin que la gente se detenga a pensar”, explicó Serulnicoff.

La primera intervención del proyecto “callejero y publicitario” la realizó con la entrega del no-monumento --por no permanecer en una plaza sino recorrer 70 cuadras porteñas-- a los integrantes del Sindicato Independiente de Mensajeros y Cadetes el 18 de diciembre pasado, dos días antes del Día del Mensajero, en homenaje a Rivas.

A la 1 de hoy terminó la segunda intervención del proyecto que, según el autodidacta, surgió cuando pensó “en una forma artística de plasmar el arte y la política. Buscando acciones dignas de subrayarse, acciones políticas, y hacerlas visibles”. Cuando el escritor Juan Incardona leyó la Carta Abierta a la Junta Militar en la esquina de San Juan y Entre Ríos, donde los militares balearon a un Walsh parapetado detrás de un árbol y disparando hasta caer, el camino que une ese punto de la ciudad con la ex Escuela Mecánica de la Armada (ESMA) y que llevó a Walsh a su desaparición forzoza quedó concluido.

“El camino hacia la ESMA era el del cuerpo sin vida. La intención es realizar el camino inverso; el de la vida que ya tiene por sí misma la carta”. Que los afiches con la frase (“Sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido”) hayan quedado sobre los carteles de publicidad, recupera la intención de intervención del proyecto y elige “los medios de comunicación como él hizo”, la acción subrayable de un hombre que supo “borrar la barrera entre arte y política”.

-- ¿En ambas intervenciones elegís ocupar el espacio público?
-- Estas intervenciones son una muestra en la que la calle es una galería. Mi espacio es la calle. El espectador es el transeúnte que pasa y se queda sorprendido. “¿Qué es esto?”, dice. La reacción de la gente me encanta, y recibo todo tipo de comentarios. Durante la primera intervención, me detuvieron un ciruja y un vendedor ambulante. El contacto en la calle enriquece la obra. Además, hay obras que sólo pueden mostrarse allí. Esta segunda obra no tendría sentido en una galería. Sería sólo un cartel con letras negras.

-- Como coordinador de Artes Visuales del ECuNHi y curador, también proponés muestras que rompen la solemnidad de los espacios tradicionales del arte ¿Cuál es la búsqueda?
-- Un espacio cultural dentro del predio de la ESMA abre a la experimentación. El centro es el marco de un cuadro en el que tenés que meterte. Trato de que los artistas jueguen desde la técnica, que prueben qué es lo que les genera el espacio. Podés traer la obra armada, pero este lugar te la reestructura. Trato de trabajar con el artista sobre cómo les pega el entorno: qué dice en su taller y qué dice cuando trabaja en el ECuNHi. Pensar una obra te lleva a pensar el espacio donde la realizás. Lo que trabajo con los artistas es lo que me pasa a mí también con lo que hago y donde lo hago. Es algo que estoy procesando todo el tiempo, las cosas van decantando muy lentamente.

-- En tu blog proponés un juego “pop-lítico” (“naturalización de la violencia que a través del consumo pasa a ser parte del paisaje”) y se puede ver cómo tus obras son una herramienta para intervenir los productos de consumo y hacerlos evidentes…
-- Hay una obra de Andy Warhol, Caja brillo, que me marcó mucho cuando me comencé a interesar en el arte. El tipo fue al supermercado, compró cajas de jabón en polvo y las metió en una galería. Con eso mostró que si una caja estaba dentro de una galería y todo lo que hay en una galería es arte, entonces, el arte puede estar en cualquier lado. Mi intención es que esa caja diga un poco más, además de lo cotidiano. Por eso, hace ocho años, mi primer laburo fue con los mapas Rivadavia (en los que el artista ubica a un símil de pinocho o un negro total donde debería encontrarse el bosquejo del territorio nacional). La idea es tomar el pop como lo popular y mezclarlo con lo político. Usar objetos que están al alcance de la mano de cualquiera con un agregado de un sentido más dirigido.

-- Podríamos decir que el ECuNHi es una piedra en el zapato para quienes consideran al arte algo apolítico…
-- Para mí es una contradicción diferenciar arte de política. La política es discusión y cuando un espectador se para frente a una obra hay una discusión. Si hacés arte decorativo puede ser que el espectador no discuta con nada. Pero no creo que exista arte que no sea política, más allá de que cada artista maneja un sentido. Si vas a una muestra y no te provoca nada es porque se cortó el cable entre obra y espectador. Warhol fue un artista frívolo de jetset y dinero, pero cuando creó las estampas de la silla eléctrica, ¿cómo se podía parar un espectador delante de una obra que mostraba sólo una silla eléctrica? Ahí estás vos frente al cuadro y el artista es otra cosa.

Mientras el espacio de Artes Visuales del ECuNHi rumbea sus sentidos, Agencia NAN quiso saber cuál sería el próximo paso de Subrayando una Acción, pero Serulnicoff se atajó: “En este momento estoy preocupado por que no se despegue el engrudo de los carteles. No sé que va a pasar más adelante. En el arte, una cosa dispara a otra. Repetir no es mi manera de trabajar”.

Blog:
http://gabrielserulnicoff.blogspot.com